Historia geológica Localidad Valle del Zalabí

Valle del Zalabí, tres pueblos y un subsuelo cambiante

Alcudia de Guadix, Exfiliana y Charches se unieron en un solo municipio en 1974, pero el terreno que comparten no es uniforme. Bajo el paisaje del Valle del Zalabí, pizarras, esquistos, gravas y arenas dibujan una historia distinta de la administrativa.

Alcudia de Guadix, a la derecha, y Exfiliana, a la izquierda: dos núcleos del municipio actual.

Alcudia de Guadix, a la derecha, y Exfiliana, a la izquierda: dos núcleos del municipio actual.

Foto: Luispihormiguero, CC0 — commons.wikimedia.org

El Valle del Zalabí ocupa el sector centro-oriental de la comarca de Guadix. El río Guadix atraviesa su término y gran parte de este forma parte del parque natural de la Sierra de Baza. En el mapa actual, el municipio reúne lugares y paisajes diferentes bajo un nombre común; al mirar bajo la superficie, la variedad continúa. Un estudio geotécnico registra materiales distintos y sondeos que permiten asomarse a lo que hay bajo el terreno.

Tres municipios pasan a llamarse Valle del Zalabí

Hasta 1974, Alcudia de Guadix, Exfiliana y Charches eran municipios independientes. Ese año se fusionaron en uno solo, llamado Valle del Zalabí. La capitalidad quedó en Alcudia de Guadix. El cambio fue claro en el mapa administrativo: tres municipios pasaron a compartir una entidad común, sin que sus nombres o sus núcleos desaparecieran.

La transformación se entiende mejor si se mantiene a la vista el marco físico. El río Guadix recorre el término y la Sierra de Baza ocupa una parte extensa de él; son referencias que sitúan el municipio en el paisaje comarcal, no una explicación del motivo de la fusión. La unión de 1974 fue administrativa. El terreno, en cambio, conserva una composición diversa que se reconoce en la clasificación geotécnica.

Alcudia recibe la capitalidad

La decisión de situar la capitalidad en Alcudia de Guadix dio un centro al nuevo municipio. Exfiliana y Charches, que habían sido municipios por separado, quedaron dentro de la misma unidad. Hoy el término incluye también el núcleo de Rambla del Agua. El resultado no fue la sustitución de unos lugares por otros, sino un municipio con varios núcleos y una capitalidad asentada en Alcudia.

Ese es el hilo humano del relato: un territorio con más de un centro local empezó a administrarse bajo una sola denominación. La superficie municipal indicada en la información geográfica es de 108,36 km². La cifra ayuda a imaginar la extensión que abarca el nombre común, pero no convierte el conjunto en una pieza homogénea. Para acercarse a sus diferencias, hay que pasar de la vista general a los materiales que recoge el estudio del subsuelo.

Pizarras, esquistos y sedimentos bajo el Zalabí

La clasificación de suelos del estudio geotécnico señala como categoría principal las pizarras y los esquistos, con un 59,51 %. También registra gravas y arenas compactas, que representan el 22 %, y arenas finas y limos, con un 7,90 %. Son nombres concretos para materiales distintos: el resumen diferencia rocas y sedimentos por su composición y características, en vez de reducir todo el término a una sola clase de terreno.

La cifra de cada categoría no es una escala del tiempo. No cuenta que primero se formaran las pizarras y después las arenas, ni indica el espesor de una capa bajo cada casa. Describe la clasificación presentada por el estudio. Esa distinción importa: un porcentaje municipal sirve para reconocer la variedad del conjunto, pero no identifica automáticamente el material situado bajo un edificio o un monumento concreto.

Lo que sí permite ver es el contraste entre las pizarras y los esquistos, por un lado, y los materiales granulares o finos, por otro. Las gravas y arenas compactas no son lo mismo que las arenas finas y los limos. En esta historia local, esa diversidad es una pieza del escenario: el municipio unido en 1974 no descansa, según la clasificación técnica, sobre una única clase de material.

Vista de Alcudia de Guadix con la Sierra Nevada al fondo. El paisaje sitúa el núcleo en el territorio más amplio que reúne el Valle del Zalabí.

Vista de Alcudia de Guadix con la Sierra Nevada al fondo. El paisaje sitúa el núcleo en el territorio más amplio que reúne el Valle del Zalabí.

Foto: ricardo lago, CC BY-SA 2.0 — commons.wikimedia.org

Cinco sondeos bajan al subsuelo

Una forma de pasar del mapa a la profundidad es perforar el terreno. La recopilación geotécnica reúne cinco sondeos, con una profundidad media de 116,4 metros y un máximo de 256 metros. Son registros verticales: cada uno describe lo observado en un punto y hasta la profundidad alcanzada. Juntos ofrecen ventanas puntuales al subsuelo, no una columna que pueda atribuirse sin más a todo el municipio.

Entre esos registros figura el sondeo llamado Esfiliana 1. Alcanzó 50 metros y anotó agua a 11 metros. En el conjunto de los cinco, la profundidad media a la que se registró agua fue de 32,8 metros. El dato de Esfiliana acerca la investigación al nombre de uno de los antiguos municipios; la media, en cambio, resume los cinco registros y no fija una profundidad única para el agua bajo cada núcleo.

La diferencia entre una medida puntual y un promedio ayuda a leer el terreno con cuidado. A 11 metros, el sondeo de Esfiliana encontró agua en ese registro; los otros valores varían. La perforación no convierte el subsuelo en algo uniforme: muestra que, para describirlo, hacen falta lugares y profundidades concretos. Así, la historia geológica del valle no se cuenta como una capa idéntica en todas partes, sino como un conjunto que el estudio examina mediante categorías y perforaciones.

El agua encuentra rutas diferentes

El estudio caracteriza ciertas formaciones como generalmente impermeables o de muy baja permeabilidad. En palabras sencillas, el agua encuentra dificultad para atravesar esos materiales. Pero la descripción también señala que puede haber acuíferos superficiales asociados a zonas alteradas o fisuradas: allí donde la roca está modificada o presenta fracturas, aparecen vías locales para el agua. La baja permeabilidad general y la presencia de agua en un sondeo no se contradicen; describen condiciones distintas.

La ficha geotécnica añade otras clases de procesos: formaciones carbonatadas con karstificación moderada y, a veces, karsts importantes dispersos; zonas con hundimientos kársticos actuales o potenciales; y movimientos actuales o potenciales, principalmente deslizamientos en formaciones blandas, además de deslizamientos o desprendimientos. Son categorías del estudio, no la descripción de un episodio concreto ocurrido en una localidad determinada. Muestran que el subsuelo también se evalúa por cómo puede responder.

Desde la superficie, el desenlace administrativo del episodio sí está bien definido. En 1974, Alcudia de Guadix, Exfiliana y Charches dejaron de ser municipios independientes y pasaron a formar Valle del Zalabí, con capitalidad en Alcudia. Sus nombres permanecen en el mapa local; bajo ellos, los materiales y las condiciones del terreno no se reducen a una sola clase. El nombre común reunió el territorio, no borró su variedad.

El río Guadix sigue atravesando el término y la Sierra de Baza continúa ocupando buena parte de él. Mirado desde la historia de 1974, el Valle del Zalabí es una unión de lugares; mirado desde sus sondeos y materiales, es un subsuelo diverso bajo esa misma unidad.

Tipos de terreno en Valle del Zalabí

Suelos característicos de la zona, ordenados por relevancia.

  • Pizarras y Esquistos
    Advertencia

    Pizarras y Esquistos

    Rocas metamórficas caracterizadas por su foliación (planos de debilidad paralelos o pizarrosidad). Muy frecuentes en Galicia, Asturias, norte de León, Extremadura y Sierra Morena. Son macizos rocosos

    Ver ficha
  • Gravas y Arenas compactas
    Neutro

    Gravas y Arenas compactas

    Depósitos granulares de alta compacidad, típicamente asociados a terrazas fluviales antiguas (ríos Ebro, Duero, Tajo, Guadalquivir) y glacis pleistocenos. No tienen cohesión (no son arcillas) pero su

    Ver ficha
  • Arenas finas y limos
    Peligro

    Arenas finas y limos

    Suelos granulares finos a muy finos de compacidad media a floja. Típicos en llanuras de inundación y litorales. Aunque soportan viviendas ligeras, son suelos traicioneros ligados a procesos de agua: p

    Ver ficha

Perfil estratigráfico típico

Corte orientativo del subsuelo en Valle del Zalabí

Arenas finas y limos 0–5 m
Gravas y Arenas compactas 5–11 m
Pizarras y Esquistos 11–31 m+

Perfil orientativo basado en tipos de suelo GEODE y espesores típicos CTE


Riesgo sísmico en Valle del Zalabí

Bajo
Magnitud máxima registrada M 1.8 Escala de Richter
MáxM 1.8
MediaM 1.63
Máx Media
Eventos registrados
8
Entre 1996 y 2026
Un sismo de magnitud similar al máximo (M ≥ 1.3) ocurre aprox. cada 4 años.
Mayores registrados
  • 1 M 1.8 2024
  • 2 M 1.7 2007
  • 3 M 1.7 2007
Último sismo registrado
2025
M 1.6 · hace 1 año
Datos orientativos de sismicidad histórica. La magnitud mínima considerada es 1.5. Fuente: Seismic Portal (EMSC/IGN).
Estudio geotécnico

¿Necesitas un estudio geotécnico en Valle del Zalabí?

Solicita un presupuesto sin compromiso. Te asesoramos sobre el tipo de estudio que necesitas.

  • Estudios firmados por geólogo acreditado
  • Conformes con el CTE y Eurocódigo 7
  • Cobertura en toda España
4,9 / 5

Más de 1000 estudios realizados

Pide presupuesto gratis

Sólo un pasito más...

Contactamos por Whatsapp, teléfono o email, como prefieras.