Historia geológica Localidad Quartell

Quartell, la memoria del agua en la llanura

En el centro de la Vall de Segó, una fuente y antiguas obras hidráulicas acompañan la historia de Quartell. Entre huertos, molinos y cambios de población, el agua ha sido una presencia que hubo que encauzar y aprovechar.

Vista de Benifairó y Quartell desde la ermita del Bon Succés; al fondo se distingue Almenara. La llanura de la Vall de Segó es el escenario de la historia del agua y los cultivos.

Vista de Benifairó y Quartell desde la ermita del Bon Succés; al fondo se distingue Almenara. La llanura de la Vall de Segó es el escenario de la historia del agua y los cultivos.

Foto: Qoan, CC BY-SA 3.0 — commons.wikimedia.org

Quartell se alza en una llanura, pero su historia no es la de un terreno inmóvil. La fuente de la Vall de Segó —hoy fuente de Cuart— regaba la antigua alquería, y sus aguas se aprovecharon mediante obras hidráulicas de época romana, mejoradas después por pobladores llegados del norte de África. Siglos más tarde, un molino y los huertos mantuvieron el agua en el centro de la vida local. El paisaje que hoy reconocen los vecinos, ampliamente cultivado, reúne así dos escalas: una llanura modelada por su marco geográfico y una comunidad que organizó el riego y transformó su relación con el territorio.

La Vall de Segó, una llanura entre sierras

Quartell ocupa el centro de la Vall de Segó, una llanura natural formada entre los contrafuertes de la sierra de Espadán y la Serra Calderona. El pueblo está a 42 metros sobre el nivel del mar; el término, de 3,26 kilómetros cuadrados, va desde los 61 metros del noroeste hasta el nivel del mar en un exclave que se abre al litoral. En este espacio llano, el agua de la fuente podía tener un papel decisivo para los cultivos, pero disponer de ella no bastaba: había que conducirla y organizar su uso.

La agricultura sigue dando forma al paisaje. Cerca del 87 % del término se dedica al cultivo, y la actividad principal es la producción de cítricos, sobre todo naranjas y clementinas. Ese dato actual no explica por sí solo cómo se distribuía el agua en otros siglos, pero permite comprender por qué los sistemas de riego mencionados en la historia de Quartell importan: la relación entre la fuente, las tierras cultivadas y quienes las trabajaban no fue un detalle al margen del pueblo.

La fuente que regaba la antigua alquería

Antes de la conquista de Jaime I, Quartell pertenecía al término general de Murviedro, bajo dominio musulmán. La primera mención escrita del lugar aparece en el Llibre del Repartiment con el nombre de Quarcel. Entonces era una alquería, es decir, un asentamiento rural, regada con las aguas de la fuente de la Vall de Segó. La descripción histórica atribuye a la época romana las obras hidráulicas que permitían aprovechar esas aguas y señala que los pobladores llegados del norte de África las mejoraron.

La huella que llega hasta nosotros no es un plano completo de aquellas obras, sino una relación persistente entre la fuente y el riego. En la llanura, la infraestructura convierte el agua disponible en un recurso que puede alcanzar los huertos. Esa tarea enlaza generaciones distintas sin exigir que imaginemos una acequia concreta o un recorrido que las fuentes no describen: sabemos que hubo obras antiguas, que fueron mejoradas y que la alquería recibía riego de la fuente.

Cavanilles reconoce el valor del riego

En el siglo XVIII, el botánico Cavanilles habló en sus Observaciones de los sistemas de riego de la fuente y de sus excelencias. Su mención añade una escena distinta a la de la antigua alquería: siglos después, el riego seguía siendo suficientemente relevante para aparecer en una descripción del territorio. La fuente no era solo un punto en el paisaje; formaba parte de una organización que hacía posible cultivar en la Vall de Segó.

Las palabras de Cavanilles conectan la obra hidráulica antigua con la vida agrícola de una época posterior, aunque no detallan cómo funcionaba cada canal. La continuidad está en el uso del agua y en el valor que se le atribuía. El terreno llano ofrecía el espacio de cultivo; las obras y los sistemas de riego ayudaban a distribuir el recurso. En Quartell, paisaje e historia se encuentran precisamente en ese trabajo paciente de conducir y aprovechar el agua.

El rótulo de Quartell, junto a árboles de cultivo, sitúa la fotografía en el paisaje agrícola actual del municipio.

El rótulo de Quartell, junto a árboles de cultivo, sitúa la fotografía en el paisaje agrícola actual del municipio.

Foto: Juan Emilio Prades Bel, CC BY-SA 4.0 — commons.wikimedia.org

El Molí Nou y dos siglos de molienda

En 1741 se construyó un molino conocido por varios nombres: Vaig moldre Nou, Molí de Diego o Doblons. El edificio que hoy se conoce como Molí Nou conserva las estructuras de dos molinos, que permanecieron activos hasta la década de 1960. Su historia discurre junto a la del crecimiento de la agricultura de Quartell durante los últimos siglos; el molino aporta una huella material a un paisaje en el que el agua y el cultivo ya tenían un papel destacado.

El episodio no termina con el cese de la actividad. En 2001, el molino fue restaurado, pasó a ser propiedad del Ayuntamiento y recibió el nombre de Molí Nou. Actualmente alberga el Museo del Agua y forma parte de la Ruta del Agua; también acoge exposiciones mensuales de instrumentos agrícolas antiguos. Un edificio que dejó de funcionar como molino conserva así su presencia pública de otra manera: ya no trabaja como antes, pero mantiene a la vista la memoria del agua y de las labores agrícolas.

Alquería Blanca y l’Arap: un cambio de población

La historia de esa llanura también conoció una ruptura humana. La mayor parte de los habitantes de Quartell eran mudéjares, y después del bautismo forzoso de 1525 pasaron a ser llamados moriscos. En 1609 fueron expulsados por orden de Felipe III. El censo de Caracena registraba justo antes de la expulsión 70 casas de moriscos y ocho de cristianos viejos, estas últimas concentradas en la Alquería Blanca.

Los asentamientos de la comarca no compartieron exactamente el mismo destino. La Alquería Blanca, que dependía eclesiásticamente de Murviedro, tenía templo parroquial y se convirtió en parroquia de moriscos conversos en 1574; hoy está despoblada. L’Arap, por su parte, tenía siete casas y alrededor de una veintena de moriscos, y quedó totalmente despoblado en 1609. En 1610 se concedió a Quartell una Carta de Población. El documento marca una nueva etapa para la localidad tras la expulsión, aunque no borra la huella de los núcleos que quedaron vacíos.

Qué materiales aparecen bajo el término

La llanura cultivada no tiene un único material bajo toda su superficie. El estudio geotécnico de Quartell recoge, a escala del término y no de un edificio concreto, arenas finas y limos (31,35 %), calizas, dolomías y mármoles (27,23 %), y arcillas expansivas blancas o blandas (20,47 %). También registra gravas y arenas compactas (12,12 %), arcillas y margas duras (3,99 %), y areniscas, conglomerados y flysch (2,17 %). Son materiales distintos, no nombres intercambiables para una sola “tierra”.

La diferencia ayuda a entender por qué una llanura puede reunir suelos y sustratos con comportamientos variados. Las arenas, los limos y las gravas son materiales sueltos o granulares; calizas y dolomías son rocas carbonatadas. Para estas formaciones, el estudio señala karstificación media y la posibilidad de karsts importantes dispersos; también identifica zonas con hundimientos kársticos actuales o potenciales. El karst se forma cuando el agua disuelve lentamente roca carbonatada y abre huecos. Es una característica reconocida en algunas zonas del término, no una descripción de cada parcela ni del emplazamiento del molino.

El informe clasifica además la permeabilidad como moderada y contempla acuíferos extensos, discontinuos y locales. Esa observación geotécnica ofrece un retrato complementario del subsuelo, pero no identifica el origen de la fuente histórica ni permite reconstruir por dónde circulaba el agua de los antiguos canales. La historia del riego queda asentada en la fuente y las obras mencionadas por la documentación; el estudio del subsuelo, por su parte, muestra la variedad de materiales presentes en el municipio.

La fuente, la alquería y el molino permiten seguir una transformación concreta: Quartell aprovechó el agua en un paisaje llano, vio cambiar su población y acabó convirtiendo un molino fuera de uso en un lugar de memoria pública. La llanura continúa cultivada y el Molí Nou conserva las estructuras de dos molinos. Allí donde la historia local habla de riego y trabajo, el agua sigue siendo el hilo que une el paisaje con sus habitantes.

Tipos de terreno en Quartell

Suelos característicos de la zona, ordenados por relevancia.

  • Arenas finas y limos
    Peligro

    Arenas finas y limos

    Suelos granulares finos a muy finos de compacidad media a floja. Típicos en llanuras de inundación y litorales. Aunque soportan viviendas ligeras, son suelos traicioneros ligados a procesos de agua: p

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  • Calizas, Dolomías y Mármoles
    Advertencia

    Calizas, Dolomías y Mármoles

    Rocas sedimentarias carbonatadas (y sus equivalentes metamórficos) de componente rígida. Típicas de los macizos montañosos de la Cordillera Cantábrica, Pirineos, Cordilleras Béticas y Baleares. Aunque

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  • Arcillas Expansivas Blancas/Blandas
    Peligro

    Arcillas Expansivas Blancas/Blandas

    Las grandes reinas de la patología en edificación civil de España. Se presentan frecuentemente en las tierras de barros cordobesas y badajoz, vegas del Guadalquivir (Mairena, Carmona), cuenca miocena

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  • Gravas y Arenas compactas
    Neutro

    Gravas y Arenas compactas

    Depósitos granulares de alta compacidad, típicamente asociados a terrazas fluviales antiguas (ríos Ebro, Duero, Tajo, Guadalquivir) y glacis pleistocenos. No tienen cohesión (no son arcillas) pero su

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  • Arcillas y Margas sobreconsolidadas (Duras)
    Advertencia

    Arcillas y Margas sobreconsolidadas (Duras)

    Suelos cohesivos de tacto duro, a veces con apariencia de roca al estar secos (margas grises, facies pre-pirenaicas, cuenca guadalquivir profunda). Tienen un largo historial de compresión geológica en

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  • Areniscas, Conglomerados y Flysch
    Advertencia

    Areniscas, Conglomerados y Flysch

    Rocas sedimentarias formadas por la cementación de fragmentos de otras rocas preexistentes. Incluyen areniscas (arena cementada), conglomerados (gravas cementadas) y la alternancia rítmica de arenisca

    Ver ficha

Riesgo sísmico en Quartell

Bajo
Magnitud máxima registrada M 1.9 Escala de Richter
MáxM 1.9
MediaM 1.67
Máx Media
Eventos registrados
3
Entre 1996 y 2026
Un sismo de magnitud similar al máximo (M ≥ 1.4) ocurre aprox. cada 10 años.
Mayores registrados
  • 1 M 1.9 2021
  • 2 M 1.6 2007
  • 3 M 1.5 2021
Último sismo registrado
2021
M 1.5 · hace 5 años
Datos orientativos de sismicidad histórica. La magnitud mínima considerada es 1.5. Fuente: Seismic Portal (EMSC/IGN).
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