Historia geológica Localidad Morcín

Morcín encontró carbón en el Monsacro y fama en las aguas de Lamarrubia

El antiguo camino carbonero de Riosa a Trubia pasaba junto al manantial de Lamarrubia, entre La Piñera y Peñerudes. En Morcín, la roca caliza, las aguas minerales y el carbón del Monsacro abrieron rutas distintas bajo un mismo paisaje.

Panorámica de Morcín tomada desde el Monsacro; la montaña central y los valles que articulan el concejo quedan a la vista.

Panorámica de Morcín tomada desde el Monsacro; la montaña central y los valles que articulan el concejo quedan a la vista.

Foto: Eldelcarro, Public domain — commons.wikimedia.org

En Morcín, el camino que llevaba carbón entre Riosa y Trubia rozaba un manantial célebre por sus aguas sulfurosas. ¿Qué une esa corriente con las explotaciones del Monsacro? La respuesta no es una sola veta ni un episodio aislado: es un concejo donde las rocas, las aguas y los relieves pusieron recursos diferentes al alcance de quienes vivían y trabajaban aquí.

Una montaña en el centro del mapa

El Monsacro, llamado también La Madalena, se alza en el centro de Morcín y alcanza los 1.055 metros. Aunque pertenece a la Sierra del Aramo, queda separado de las cumbres cercanas por valles amplios y por otros más estrechos y abruptos. Los ríos Morcín, Caudal y Riosa organizan ese relieve; el concejo desciende desde los 1.710 metros del pico Gamonal hasta los 150 metros junto al Caudal.

Esta forma del terreno ayuda a entender por qué el Monsacro destaca tanto en la vida del concejo. No es una cumbre más en una cadena continua: aparece como una mole central entre valles y poblaciones. El paisaje que ves desde sus laderas reúne alturas, cursos de agua y asentamientos dispersos. Morcín cuenta con siete parroquias y 65 núcleos de población; 53 de ellos tienen menos de cien habitantes.

La roca predominante es la caliza. Para imaginar su origen, hay que cambiar de escala: este tipo de piedra se forma en fondos marinos poco profundos, en aguas cálidas y someras comparables a las de una bahía tropical actual. Esa explicación describe el ambiente general asociado a la caliza; no atribuye una edad concreta a las rocas de Morcín. Lo decisivo para la historia local es que el concejo está asentado en un terreno carbonatado, capaz de relacionarse de manera particular con el agua.

La Foz de Morcín frente a la ladera caliza, una vista del encuentro entre los núcleos habitados y el relieve del concejo.

La Foz de Morcín frente a la ladera caliza, una vista del encuentro entre los núcleos habitados y el relieve del concejo.

Foto: McBodes, CC BY 3.0 — commons.wikimedia.org

La ficha geotécnica caracteriza las formaciones carbonatadas del municipio como muy karstificadas en su conjunto y señala zonas con hundimientos kársticos actuales o potenciales. La karstificación es el proceso por el que el agua transforma las rocas carbonatadas y puede abrir pasos y cavidades; imagina, a escala de roca, una red de pequeñas galerías que el agua va ampliando. El mismo estudio identifica también áreas con posibles deslizamientos o desprendimientos. No significa que cada ladera o cada manantial responda igual: sí muestra que el relieve de Morcín tiene una relación activa con sus rocas y con el agua.

El agua encuentra más de una salida

En un terreno de caliza, la circulación del agua no siempre se deja leer desde la superficie. El estudio geotécnico describe las formaciones de su clase como generalmente impermeables o de muy baja permeabilidad, aunque pueden albergar acuíferos superficiales allí donde la alteración o las fisuras lo permiten. Es una aparente paradoja: la roca ofrece poca permeabilidad en conjunto, pero algunos puntos concretos pueden concentrar agua y adquirir gran importancia local.

La geografía de Morcín está llena de cursos que nacen dentro del concejo. Arroyos y manantiales alimentan dos corrientes principales, los ríos Morcín y Piñera, mientras que el Caudal y el Riosa atraviesan el municipio después de nacer fuera de él. La abundancia de agua no es un detalle añadido al paisaje: forma parte de su organización, desde las cumbres hasta los valles que separan el Monsacro del resto de las alturas.

Entre las fuentes citadas en el concejo están Los Reguerones, la del Vallín y la de la Cuesta. Pero Lamarrubia, entre La Piñera y Peñerudes, tuvo una fama especial. La descripción local la identifica como un manantial de aguas sulfurosas y carbonatadas, y le atribuye un caudal de 14 litros por segundo. También menciona sales de hierro, magnesio y sodio en su composición. Durante épocas pasadas se recomendó para determinadas enfermedades; hoy conviene leer esa referencia como parte de la historia de su reputación, no como una recomendación médica.

La misma descripción relaciona la frecuencia de fuentes medicinales con la presencia de rocas plutónicas entrevenadas en las calizas. Esa asociación figura en la fuente local; la ficha geotécnica, por su parte, aporta el marco de las formaciones carbonatadas y su karstificación. Juntas ayudan a entender por qué el agua ocupa un lugar tan visible en la historia del concejo, aunque no permiten atribuir a una única estructura geológica el nacimiento de cada fuente.

En Lamarrubia coinciden dos itinerarios: el del agua que brota y el del camino carbonero que conectaba Riosa con Trubia. No hay que imaginar una escena concreta de mineros deteniéndose allí para advertir el contraste. Basta con el dato geográfico: en el mismo entorno donde se movía el carbón, un manantial mineral había ganado fama propia. Morcín no dependió de un único recurso bajo sus montañas.

El Monsacro también dio carbón

La riqueza subterránea que la fuente local considera principal no es la caliza, sino el carbón. El pozo del Monsacro explotó hulla, y la descripción del concejo presenta ese carbón como el de mejor calidad entre las explotaciones de Hunosa en la cuenca. También califica el pozo como destacado por el mejoramiento de la extracción. Son afirmaciones sobre el valor minero atribuido al lugar; el dossier no ofrece una cronología detallada de la explotación, así que la historia aquí no puede convertirse en una sucesión de fechas o turnos de trabajo.

Quedan, sin embargo, huellas de la búsqueda: la fuente habla de innumerables agujeros o calicatas practicados en los montes y abandonados. Una calicata es una excavación exploratoria, abierta para reconocer el terreno o localizar recursos. Es fácil leer ese paisaje como un mapa de preguntas trazadas sobre la montaña: ¿había carbón aquí?, ¿continuaba la veta más allá? El relato disponible no responde punto por punto, pero sí documenta la intensidad con la que se exploró el subsuelo.

La caliza tuvo también una salida industrial. Algunas canteras la explotaron por su buena calidad para la producción de arrabio, es decir, hierro fundido en bruto. El concejo reunió así dos usos distintos del subsuelo: el carbón del pozo del Monsacro y la roca caliza extraída en cantera. La geología local no explica por sí sola cómo se organizaron esas actividades, pero sí permite reconocer que el paisaje ofrecía materiales diferentes para trabajos diferentes.

La relación de recursos no termina ahí. La descripción menciona numerosos filones de hierro, minas de cobre y cobalto explotadas en épocas remotas, un yacimiento de manganeso en Los Tejerones, en el puerto de Peñerudes, y otro de azufre cerca de Fuenteblanca. No hace falta convertir cada nombre en una historia minera independiente: juntos muestran que la búsqueda de materiales alcanzó distintos rincones del concejo, desde el entorno del Monsacro hasta Peñerudes y La Mostayal.

El agua salió del valle hacia Oviedo

Décadas después, el agua de Morcín tomó una ruta nueva. El embalse de los Alfilorios, abastecido por el río Barrea, empezó a construirse a finales de los años sesenta y quedó terminado en 1990. Su objetivo era abastecer a Oviedo y a otras localidades cercanas. El cambio de escala es notable: los arroyos que nacían en el concejo ya no alimentaban solamente los cursos locales; una infraestructura los incorporó a un sistema de suministro para otros municipios.

Embalse de los Alfilorios, abastecido por el río Barrea y construido para suministrar agua a Oviedo y a localidades cercanas.

Embalse de los Alfilorios, abastecido por el río Barrea y construido para suministrar agua a Oviedo y a localidades cercanas.

Foto: Urbano Suárez, CC BY-SA 3.0 — commons.wikimedia.org

¿Qué cambió con los Alfilorios? No la posición de Morcín entre montañas, ni el hecho de que sus aguas nazcan y recorran el concejo, sino el alcance de su aprovechamiento. La montaña y los valles continuaron dando forma al recorrido del agua; el embalse añadió una manera de conducirla y almacenarla. El paisaje geológico y la decisión humana quedaron enlazados en una obra destinada a llevar agua más allá de sus laderas.

La historia de Morcín se entiende mejor al seguir esas rutas paralelas. La caliza condiciona un terreno donde la circulación del agua puede concentrarse y donde se señalan procesos kársticos; el Monsacro aparece asociado a la explotación de hulla; las canteras aprovecharon la caliza, y los manantiales alimentaron la fama local. Más tarde, los Alfilorios llevaron agua hacia Oviedo. No es una sola riqueza ni un solo camino: son distintas maneras de convivir con el mismo relieve.

Así se responde a la pregunta que abre este recorrido: el camino carbonero y Lamarrubia comparten un territorio donde el subsuelo ofreció recursos distintos y el agua encontró salidas propias. Cuando mires el Monsacro desde el valle, verás algo más que una montaña central: una presencia que reunió explotaciones, manantiales y cursos de agua en la historia cotidiana de Morcín.

Tipos de terreno en Morcín

Suelos característicos de la zona, ordenados por relevancia.

  • Calizas, Dolomías y Mármoles
    Advertencia

    Calizas, Dolomías y Mármoles

    Rocas sedimentarias carbonatadas (y sus equivalentes metamórficos) de componente rígida. Típicas de los macizos montañosos de la Cordillera Cantábrica, Pirineos, Cordilleras Béticas y Baleares. Aunque

    Ver ficha
  • Masa de agua
    Peligro

    Masa de agua

    Zona correspondiente a ríos, lagos, embalses, lagunas, marismas permanentes o franjas litorales sumergidas. El punto consultado se encuentra sobre una masa de agua identificada cartográficamente por e

    Ver ficha
  • Arenas finas y limos
    Peligro

    Arenas finas y limos

    Suelos granulares finos a muy finos de compacidad media a floja. Típicos en llanuras de inundación y litorales. Aunque soportan viviendas ligeras, son suelos traicioneros ligados a procesos de agua: p

    Ver ficha

Riesgo sísmico en Morcín

El riesgo sísmico se evalúa a nivel municipio. Estos son datos agregados de la zona.

Magnitud máxima registrada M 2.6 Escala de Richter
MáxM 2.6
MediaM 1.7
Máx Media
Eventos registrados
12
Entre 1996 y 2026
Un sismo de magnitud similar al máximo (M ≥ 2.1) ocurre aprox. cada 30 años.
Mayores registrados
  • 1 M 2.6 2006
  • 2 M 1.9 2011
  • 3 M 1.7 2009
Último sismo registrado
2011
M 1.5 · hace 15 años
Datos orientativos de sismicidad histórica. La magnitud mínima considerada es 1.5. Fuente: Seismic Portal (EMSC/IGN).
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