Historia geológica Localidad Fontellas

Fontellas, la puerta del Canal Imperial

En El Bocal, el Ebro dejó de ser solo un río: allí comenzaron las obras que dieron origen al Canal Imperial de Aragón. La historia de sus presas muestra cómo una comunidad convirtió la desviación y el control del agua en una obra que fue cambiando con el tiempo.

La casa consistorial y la plaza de Fontellas sitúan el relato en el núcleo actual de la localidad.

La casa consistorial y la plaza de Fontellas sitúan el relato en el núcleo actual de la localidad.

Foto: Jialxv, CC BY-SA 4.0 — commons.wikimedia.org

Fontellas se entiende mejor siguiendo el agua hasta El Bocal. En ese punto del término municipal nace el Canal Imperial de Aragón: un canal abierto a partir del Ebro, no un cauce natural más. La palabra bocal nombra precisamente una presa o azud levantado en un río para desviar parte de su caudal. La historia local arranca con una decisión concreta: construir una barrera y conducir el agua por otro camino.

Un llano atravesado por el agua

El escenario ayuda a comprender el desafío. El relieve de Fontellas es predominantemente llano, aunque al sur aparecen elevaciones aisladas. El pueblo se encuentra a 277 metros sobre el nivel del mar; el término alcanza 369 metros en el pico Volandín y desciende hasta los 250 metros junto al Ebro. Son diferencias visibles en la escala municipal, con el río como referencia baja y una llanura que ocupa buena parte del paisaje.

Por Fontellas discurren el Ebro, el Canal Imperial de Aragón y el canal de Lodosa. El primero es el río que aporta el agua; los otros son canales que cruzan el término. Esa distinción importa: en El Bocal, la obra humana no creó el río, sino que dispuso una presa para desviar su caudal. La geografía local quedó así marcada por la proximidad entre un cauce y las infraestructuras que conducen agua a través de la Ribera.

Qué materiales aparecen bajo el término

El subsuelo municipal reúne materiales distintos. La categoría más extensa del estudio geotécnico corresponde a arenas finas y limos, con un 40,03 %; otra parte importante, un 28,23 %, se clasifica como areniscas, conglomerados y flysch. También aparecen gravas y arenas compactas, calizas, dolomías y mármoles, además de la categoría de masa de agua. Estos nombres describen un terreno variado, no una única roca continua bajo toda Fontellas.

La diferencia entre esas categorías ayuda a poner en perspectiva el paisaje: unas designan sedimentos finos, otras materiales rocosos y otras combinaciones de gravas y arenas. El estudio ofrece una clasificación para el conjunto del municipio; no identifica por sí sola el material bajo cada presa o tramo del canal. Lo que sí permite afirmar es que el llano de Fontellas se asienta sobre un mosaico de sustratos, en un término donde el agua superficial también ocupa un lugar destacado.

La historia del canal no exige atribuirle una edad o un origen a cada material del subsuelo. Su vínculo con la geología local está en otro lugar: el relieve ofrece el marco por el que circulan el Ebro y los canales, mientras las presas transforman el uso del agua. Al sur, las elevaciones rompen la continuidad del llano; junto al río, la altitud baja. Entre esos rasgos reconocibles, la obra hidráulica fue una intervención humana sobre un paisaje ya organizado por el terreno y el cauce.

En 1528 empieza la obra

Las primeras obras del Canal Imperial comenzaron en 1528. Gil de Morlanés fue el autor de aquella primera presa, levantada en El Bocal, donde el proyecto encontró el punto para derivar el agua del Ebro. La obra convirtió un lugar de ribera en el origen de una infraestructura: desde allí, el agua podía dejar el cauce natural y entrar en un canal construido por personas.

La presa no fue una pieza aislada. El Bocal reúne también el Palacio de Carlos V, que pertenece a esa etapa, aunque en el siglo XIX sufrió importantes reformas. A su alrededor se fue formando un conjunto ligado al canal y a su funcionamiento. El paisaje de Fontellas incorporó así edificios y obras hidráulicas junto al río, aunque cada uno tuviera su propia historia y transformación.

Desviar agua requiere algo más que abrir una zanja: hace falta elevar o contener el caudal para orientarlo hacia una entrada. Esa es la función general de un azud, y el nombre de El Bocal conserva el recuerdo de esa tarea. El canal nacía donde el río y la construcción se encontraban; la presa hacía posible la derivación, y el cauce artificial ofrecía una ruta distinta para el agua.

La Casa de Cultura forma parte del paisaje construido de Fontellas, junto a una historia local marcada por las obras del agua.

La Casa de Cultura forma parte del paisaje construido de Fontellas, junto a una historia local marcada por las obras del agua.

Foto: Zarateman, CC0 — commons.wikimedia.org

La presa antigua deja de bastar

Con el paso del tiempo, la primera presa quedó obsoleta. Esa es la dificultad que cambió el curso de la historia del Bocal: la obra inicial ya no se consideraba suficiente para las necesidades del canal. No se trataba de abandonar el proyecto, sino de intervenir de nuevo en el mismo río y modificar la infraestructura que regulaba la entrada del agua.

En 1770 comenzó la construcción de otra presa, aguas arriba de la anterior. El impulsor de las obras fue Ramón de Pignatelli, canónigo zaragozano. La nueva ubicación mantuvo el Ebro como origen del canal, pero trasladó el punto de la intervención río arriba. El cambio muestra que la infraestructura no quedó fijada para siempre en su primera forma: hubo que rehacerla cuando la presa antigua perdió utilidad.

La respuesta incluyó también una Casa de Compuertas con once bocas. Las compuertas permitían regular el caudal que entraba en el canal: no era solo cuestión de desviar agua, sino de controlar su paso por distintas aberturas. La presa y la casa formaban parte de una misma operación. Una detenía y encauzaba el flujo; la otra ofrecía puntos para gobernar cuánto pasaba al sistema.

Un canal más ancho y más profundo

Las obras de la época de Pignatelli no se limitaron a levantar la presa. También se modificó el trazado del canal, que recibió mayor profundidad y anchura con el propósito de hacerlo navegable hasta Zaragoza. El proyecto cambió, por tanto, tanto el punto de toma en el río como las dimensiones del cauce artificial. El agua debía entrar por una infraestructura renovada y recorrer un canal adaptado a nuevas exigencias.

Ese propósito permite medir la ambición de la transformación sin confundirla con un resultado que no está descrito. La fuente señala que se buscó hacer navegable el canal hasta Zaragoza; no hace falta suponer más para entender el cambio. En Fontellas, la consecuencia documentada fue una nueva presa aguas arriba, un sistema de regulación con once bocas y un canal cuyo trazado se hizo más ancho y profundo.

La historia reúne así dos momentos separados por más de dos siglos: primero, las obras iniciadas en 1528 bajo la dirección de Gil de Morlanés; después, la renovación comenzada en 1770 por impulso de Pignatelli. En ambos casos, el Ebro ofreció el agua y el lugar de partida, pero la infraestructura cambió. La presa antigua dejó de bastar y otra obra ocupó su lugar aguas arriba, acompañada por ajustes en el canal.

El Bocal, entre trabajo y viaje

El canal también organizó la vida alrededor de sus instalaciones. Entre el Palacio y el canal se construyó un poblado para alojar a los operarios encargados del mantenimiento. Allí había además una posada para los viajeros que utilizaban el canal. El Bocal no fue únicamente un punto de toma en el río: el trabajo cotidiano y el tránsito de personas encontraron sitio junto a la infraestructura.

El agua que cruza Fontellas forma parte de un paisaje productivo. El Ebro, el Canal Imperial y el canal de Lodosa atraviesan el término, y esa presencia permite cultivar una gran variedad de frutas y hortalizas. No es necesario atribuir cada cultivo a una sola obra para reconocer la relación local: canales y río hacen que el agua esté presente en una comarca donde la agricultura tiene un lugar visible.

Hoy, al pensar en El Bocal, la imagen decisiva no es una presa inmóvil, sino una obra que tuvo que cambiar. La primera intervención inició el Canal Imperial; cuando quedó obsoleta, otra presa se empezó aguas arriba, con compuertas y un cauce modificado. Entre el Ebro y el llano de Fontellas, el canal dejó una huella hecha de desvíos, regulación y trabajo. Esa puerta del agua se abrió con una obra y se mantuvo mediante otra.

Tipos de terreno en Fontellas

Suelos característicos de la zona, ordenados por relevancia.

  • Arenas finas y limos
    Peligro

    Arenas finas y limos

    Suelos granulares finos a muy finos de compacidad media a floja. Típicos en llanuras de inundación y litorales. Aunque soportan viviendas ligeras, son suelos traicioneros ligados a procesos de agua: p

    Ver ficha
  • Areniscas, Conglomerados y Flysch
    Advertencia

    Areniscas, Conglomerados y Flysch

    Rocas sedimentarias formadas por la cementación de fragmentos de otras rocas preexistentes. Incluyen areniscas (arena cementada), conglomerados (gravas cementadas) y la alternancia rítmica de arenisca

    Ver ficha
  • Gravas y Arenas compactas
    Neutro

    Gravas y Arenas compactas

    Depósitos granulares de alta compacidad, típicamente asociados a terrazas fluviales antiguas (ríos Ebro, Duero, Tajo, Guadalquivir) y glacis pleistocenos. No tienen cohesión (no son arcillas) pero su

    Ver ficha
  • Calizas, Dolomías y Mármoles
    Advertencia

    Calizas, Dolomías y Mármoles

    Rocas sedimentarias carbonatadas (y sus equivalentes metamórficos) de componente rígida. Típicas de los macizos montañosos de la Cordillera Cantábrica, Pirineos, Cordilleras Béticas y Baleares. Aunque

    Ver ficha
  • Masa de agua
    Peligro

    Masa de agua

    Zona correspondiente a ríos, lagos, embalses, lagunas, marismas permanentes o franjas litorales sumergidas. El punto consultado se encuentra sobre una masa de agua identificada cartográficamente por e

    Ver ficha
Estudio geotécnico

¿Necesitas un estudio geotécnico en Fontellas?

Solicita un presupuesto sin compromiso. Te asesoramos sobre el tipo de estudio que necesitas.

  • Estudios firmados por geólogo acreditado
  • Conformes con el CTE y Eurocódigo 7
  • Cobertura en toda España
4,9 / 5

Más de 1000 estudios realizados

Pide presupuesto gratis

Sólo un pasito más...

Contactamos por Whatsapp, teléfono o email, como prefieras.