Historia geológica Localidad Bienvenida

Bienvenida, la bóveda tras el temblor

En la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, el terremoto de Lisboa de 1755 derribó las bóvedas góticas de crucería. El templo siguió en pie, pero su cubierta cambió: la bóveda de cañón que vemos hoy ocupa el lugar de la que cedió.

Vista desde el Cerro del Monigote, con la Sierra de Bienvenida y el puesto de vigilancia en el horizonte.

Vista desde el Cerro del Monigote, con la Sierra de Bienvenida y el puesto de vigilancia en el horizonte.

Foto: Gonzalo 11789, CC BY 4.0 — commons.wikimedia.org

En la Plaza de España, la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles conserva la huella de una transformación inesperada. Su construcción comenzó a finales del siglo XV y se dio por terminada en el primer tercio del XVII; entre esas fechas, el edificio tomó forma durante un largo periodo. Primero lo cubrieron bóvedas góticas de crucería. Después llegó el terremoto de Lisboa de 1755 y aquellas bóvedas se desplomaron. La iglesia no desapareció con ellas: fueron sustituidas por la bóveda de cañón que corona hoy el templo. El episodio dejó una diferencia visible entre el edificio que se había proyectado y el que Bienvenida conservó.

Nuestra Señora de los Ángeles toma forma

La iglesia pertenecía a un proyecto de edificaciones religiosas de la Orden de Santiago en la Baja Extremadura. El calendario de la obra abarca más de un siglo, pero no describe una campaña continua: señala un comienzo a finales del XV y una conclusión ya entrado el XVII. El resultado se reconoce en el centro del pueblo, presidiendo la plaza principal. La escala de su nave y la sucesión de espacios muestran una construcción organizada alrededor de un eje sencillo, aunque con capillas y dependencias que fueron formando un conjunto más complejo.

El templo tiene una sola nave, algo más ancha y alta que la capilla del ábside. En la fachada norte destaca la capilla de la Encarnación, fechada en 1635. En la fachada sur se suceden la sacristía, la capilla del sagrario o de Juan Riero y una torre de estilo mudéjar. Hacia la plaza, una verja de hierro separa el espacio público de la iglesia entre la capilla del sagrario y la torre. No hace falta conocer el plano para advertir que el edificio no es una caja uniforme: cada parte marca un uso y una etapa de su larga construcción.

También los muros hablan de cómo se resolvió la obra: el exterior combina mampostería gruesa con fajas de ladrillo. Dentro, la nave y la capilla del ábside forman volúmenes distintos, y la cubierta decide cómo se cierra el espacio por arriba. Una bóveda de crucería se organiza con nervios que se cruzan; una bóveda de cañón tiene una superficie curva continua, como un arco prolongado a lo largo de la nave. Esa diferencia permite entender por qué el cambio de cubierta alteró el interior sin borrar el resto del templo.

En 1755 cede la cubierta

El terremoto de Lisboa convirtió la cubierta en el punto crítico de la historia de la iglesia. La información local atribuye al seísmo el desplome de las bóvedas góticas de crucería. El movimiento sísmico hizo temblar el edificio y la estructura superior no se mantuvo en pie. No consta aquí una magnitud local ni un detalle de daños en otras construcciones de Bienvenida; el hecho concreto es suficiente para seguir el cambio: la cubierta original cayó y hubo que reemplazarla.

La respuesta no fue levantar otra vez la misma bóveda. En su lugar se instaló la actual bóveda de cañón. El cambio está documentado como consecuencia del derrumbe, aunque no se detalla cuánto duraron las obras ni quién las dirigió. Lo que sí permanece es el resultado arquitectónico: bajo la nueva cubierta, la nave conserva su función dentro de la iglesia, mientras la memoria de la primera solución queda ligada al episodio de 1755. El sismo alteró una parte esencial del edificio, pero no borró la fábrica que lo rodea.

Ese contraste ayuda a leer la iglesia como un conjunto de piezas con destinos distintos. Los muros exteriores de mampostería con fajas de ladrillo siguen caracterizando su volumen; la torre mudéjar y las capillas conservan sus lugares en las fachadas. La bóveda, en cambio, tuvo que cambiar. El templo se terminó en el primer tercio del siglo XVII, fue afectado por el terremoto en 1755 y hoy se reconoce por la cubierta de cañón. Desde 1983 está declarado bien de interés cultural. La secuencia va de la construcción a la pérdida y de la pérdida a una forma nueva que ha llegado hasta el presente.

El sustrato cambia bajo el término

La historia del temblor ocurre en una localidad cuyo terreno ofrece un marco geológico diverso. El estudio geotécnico de Bienvenida clasifica como pizarras y esquistos el 70,07 % de los materiales considerados a escala municipal. También registra arcillas y margas sobreconsolidadas duras (9,21 %), gravas y arenas compactas (4,95 %), y granito, gneis y rocas ígneas (4,89 %). Son categorías de materiales distintas, no una descripción de la piedra empleada en la iglesia. La cifra principal indica que pizarras y esquistos predominan en la clasificación del término, junto a otras unidades que completan el mosaico.

Ese inventario permite poner bajo el mismo relato roca y relieve sin confundirlos. Una clasificación geotécnica describe los materiales del municipio; no convierte cada edificio en una muestra de ellos. En la iglesia, lo que se conoce es la mampostería de los muros, las fajas de ladrillo y el cambio de bóveda. En el conjunto del término, el estudio registra pizarras y esquistos como categoría predominante. Mantener ambas escalas separadas evita atribuir a la iglesia un origen de sus materiales que no está indicado y, a la vez, da presencia al sustrato local.

El paisaje añade otro contraste. La mayor parte del término es llana y se integra en una campiña de cereales, olivos, viñas, encinares y matorral. En el sureste aparecen las Sierras de Bienvenida y la Capitana, pertenecientes a Sierra Morena. La excepción topográfica tiene un punto culminante muy concreto: el Cerro del Monigote, con 794 metros sobre el nivel del mar, es la cota más alta de la sierra y del municipio. La localidad queda así entre la amplitud de la campiña y un relieve serrano cercano que cambia el horizonte.

El Monigote abre otro horizonte

En la sierra, las altitudes medias se sitúan entre 650 y 750 metros sobre el nivel del mar, y las pendientes descritas alcanzan entre el 20 y el 30 %. El matorral mediterráneo ocupa ese paisaje serrano, distinto de los grandes campos de cereal, los olivares y los viñedos que caracterizan la economía agraria de Bienvenida. No hace falta imaginar que un único material explica toda esa diferencia: la descripción municipal permite reconocer dos escenarios próximos, una campiña mayoritariamente llana y un sector de sierra con elevaciones y laderas.

El Cortijo de las Pulgas, hoy abandonado, con el Cerro del Castillo al fondo: una vista del paisaje rural de Bienvenida.

El Cortijo de las Pulgas, hoy abandonado, con el Cerro del Castillo al fondo: una vista del paisaje rural de Bienvenida.

Foto: Gonzalo 11789, CC BY 4.0 — commons.wikimedia.org

Las Sierras de Bienvenida y la Capitana ocupan 480 hectáreas entre los términos municipales de Bienvenida y Llerena. Su protección siguió un recorrido administrativo: fueron propuestas como Lugar de Importancia Comunitaria en 2000, obtuvieron esa declaración en 2008 y pasaron a ser Zona Especial de Conservación en 2015. La designación recoge un cambio en la manera de proteger este espacio, no un episodio repentino del relieve. La sierra permanece junto a la campiña y, a la vez, tiene un estatus de conservación que reconoce su valor natural.

Un recorrido señalizado permite atravesar la Sierra de Bienvenida y La Capitana, en las estribaciones de Sierra Morena. La sierra está al este de la localidad y cerca de ella; se accede también por la pista forestal que va hacia Villagarcía de la Torre. Desde el Cerro del Monigote, la vista sitúa el puesto de vigilancia y las elevaciones serranas frente a un territorio más abierto. El cambio de escenario no necesita una explicación monumental: se entiende en la sucesión de llanura, matorral y pendientes, dentro de un mismo término municipal.

Dos fechas sísmicas, dos escalas

El estudio geotécnico añade un registro sísmico actual que conviene distinguir del episodio que dañó la iglesia. Para un periodo de 30 años y con un umbral de magnitud 1,5, incluye un solo evento: magnitud 1,8 ML, fechado el 4 de junio de 2008, con profundidad registrada de 0 kilómetros. Es un dato distinto del terremoto de Lisboa de 1755, al que se atribuye el desplome de las bóvedas. El registro reciente no cambia lo que ocurrió en la iglesia; ofrece otra fecha en la historia sísmica recogida para la localidad.

Bienvenida conserva también otro edificio religioso que ayuda a situar la continuidad de la arquitectura local. El santuario de Nuestra Señora de los Milagros data del siglo XV. Su exterior está pintado con cal; dentro, una nave con cuatro arcos de ladrillo sostiene una techumbre de madera de pino, y la capilla mayor tiene bóveda. Es un edificio distinto de la iglesia parroquial y no debe confundirse con ella. Su presencia amplía el paisaje construido del pueblo, mientras que la transformación causada por el terremoto pertenece a Nuestra Señora de los Ángeles.

La bóveda que quedó

En Nuestra Señora de los Ángeles, el desenlace está sobre la nave: las bóvedas de crucería se desplomaron en 1755 y fueron sustituidas por la bóveda de cañón que permanece hoy. La iglesia conservó sus muros, sus capillas y su lugar en la Plaza de España; el terremoto cambió su cubierta, no borró el edificio. Fuera del pueblo, la campiña llana y las sierras cercanas recuerdan que Bienvenida reúne relieves y materiales diversos. La bóveda actual es la huella más directa de aquel episodio: no la cubierta con que nació el templo, sino la que permitió que siguiera formando parte de la vida local.

Tipos de terreno en Bienvenida

Suelos característicos de la zona, ordenados por relevancia.

  • Pizarras y Esquistos
    Advertencia

    Pizarras y Esquistos

    Rocas metamórficas caracterizadas por su foliación (planos de debilidad paralelos o pizarrosidad). Muy frecuentes en Galicia, Asturias, norte de León, Extremadura y Sierra Morena. Son macizos rocosos

    Ver ficha
  • Arcillas y Margas sobreconsolidadas (Duras)
    Advertencia

    Arcillas y Margas sobreconsolidadas (Duras)

    Suelos cohesivos de tacto duro, a veces con apariencia de roca al estar secos (margas grises, facies pre-pirenaicas, cuenca guadalquivir profunda). Tienen un largo historial de compresión geológica en

    Ver ficha
  • Gravas y Arenas compactas
    Neutro

    Gravas y Arenas compactas

    Depósitos granulares de alta compacidad, típicamente asociados a terrazas fluviales antiguas (ríos Ebro, Duero, Tajo, Guadalquivir) y glacis pleistocenos. No tienen cohesión (no son arcillas) pero su

    Ver ficha
  • Granito, Gneis y rocas ígneas
    Neutro

    Granito, Gneis y rocas ígneas

    Rocas ígneas y metamórficas de altísima resistencia mecánica. Constituyen el sustrato más competente y estable. Predominan en el Sistema Central, Galicia, y afloramientos del zócalo hercínico. Aunque

    Ver ficha

Riesgo sísmico en Bienvenida

Bajo
Magnitud máxima registrada M 1.8 Escala de Richter
MáxM 1.8
MediaM 1.8
Máx Media
Eventos registrados
1
Entre 1996 y 2026
Un sismo de magnitud similar al máximo (M ≥ 1.3) ocurre aprox. cada 30 años.
Mayores registrados
  • 1 M 1.8 2008
Último sismo registrado
2008
M 1.8 · hace 18 años
Datos orientativos de sismicidad histórica. La magnitud mínima considerada es 1.5. Fuente: Seismic Portal (EMSC/IGN).
Estudio geotécnico

¿Necesitas un estudio geotécnico en Bienvenida?

Solicita un presupuesto sin compromiso. Te asesoramos sobre el tipo de estudio que necesitas.

  • Estudios firmados por geólogo acreditado
  • Conformes con el CTE y Eurocódigo 7
  • Cobertura en toda España
4,9 / 5

Más de 1000 estudios realizados

Pide presupuesto gratis

Sólo un pasito más...

Contactamos por Whatsapp, teléfono o email, como prefieras.