Vilajuïga, tres mundos bajo el suelo
Bajo Vilajuïga, el terreno se reparte en tres grandes grupos geotécnicos, y dos movimientos sísmicos quedaron registrados en un intervalo de treinta años. La clasificación de sus materiales y las fechas de esas sacudidas ofrecen dos maneras distintas de leer el subsuelo local.
Vista exterior del Balneari Vilajuïga y de su piscina.
Vilajuïga aparece en el estudio geotécnico a través de una clasificación del terreno y de un breve registro sísmico. No es una sola clase de subsuelo: la tabla distingue tres conjuntos de materiales, y la relación de terremotos recoge dos eventos de magnitud igual o superior a 1,5 en treinta años. El retrato que surge es concreto, aunque no cuenta el origen de cada roca ni permite asociar cada grupo con un punto preciso del municipio.
Tres familias en la ficha de Vilajuïga
El grupo más extenso reúne granito, gneis y otras rocas ígneas: representa el 56,25 % de la clasificación. Le siguen las arcillas y margas sobreconsolidadas, calificadas como duras, con un 25 %. El 18,75 % restante corresponde a pizarras y esquistos. Son nombres de materiales distintos, ordenados en una misma ficha local; juntos hacen visible la variedad que el estudio atribuye al terreno de Vilajuïga.
Las proporciones suman el total de la clasificación, pero no describen por sí solas una secuencia de capas ni la composición de un solar concreto. En particular, el porcentaje no significa que el granito ocupe exactamente esa fracción de cada parcela. Lo que sí permite es reconocer el contraste entre las tres familias señaladas: rocas ígneas y gneis por un lado, materiales arcillosos y margosos por otro, y pizarras y esquistos en el tercero.
El estudio añade una clasificación de permeabilidad: clase 9, litología D-2. La describe como una formación generalmente impermeable o de permeabilidad muy baja. Esa expresión técnica no significa que el agua no pueda aparecer: el propio informe indica que la alteración o la fisuración pueden albergar acuíferos superficiales, por lo general poco extensos y de baja productividad, aunque con interés local. También señala que formaciones modernas pueden cubrir, en algunos casos, acuíferos cautivos productivos. Son posibilidades descritas para la categoría, no una afirmación de que exista un acuífero concreto bajo un lugar determinado de Vilajuïga.
Así, la ficha no convierte el subsuelo en un bloque uniforme. Lo presenta mediante materiales distintos y una descripción de permeabilidad que admite excepciones ligadas a la alteración, las fracturas o la cobertura de formaciones más recientes. Esa combinación es la parte más útil del retrato geotécnico: muestra tanto el patrón general como las condiciones que pueden modificarlo localmente.
Instalaciones vinícolas de Vilajuïga.
Dos sacudidas, diez años de distancia
El otro registro cambia de escala. Durante el periodo de treinta años considerado, la relación sísmica incluye dos eventos por encima del umbral de magnitud 1,5. El primero ocurrió el 20 de mayo de 2012, a las 02:05 UTC: alcanzó una magnitud de 3,3 y se situó a 20 kilómetros de profundidad. Es el mayor de los dos movimientos anotados.
El segundo llegó el 6 de julio de 2022, a las 16:32 UTC. Su magnitud fue 2,1 y su profundidad, 9 kilómetros. Entre ambos hay algo más de diez años; la magnitud media consignada para los eventos es 2,7. Las cifras permiten seguir el registro sin convertirlo en una escena que los datos no describen: fechas, magnitudes y profundidades son la huella disponible.
La ficha no vincula esos movimientos con una de las tres familias de materiales ni atribuye a las sacudidas una transformación concreta del paisaje. Por eso, las dos líneas del retrato deben mantenerse juntas, pero no confundirse: una clasifica los materiales del terreno; la otra reúne dos eventos sísmicos en el intervalo indicado. El resultado es una historia local de señales medidas, no una explicación causal de por qué ocurrieron.
Lo que permanece en el retrato
Al final, el terreno de Vilajuïga queda descrito como diverso: predominan en la clasificación el granito, el gneis y otras rocas ígneas; también figuran arcillas y margas duras, además de pizarras y esquistos. La permeabilidad baja es la condición general consignada, con posibles excepciones por alteración, fisuración o capas que cubran acuíferos.
Y en el registro sísmico permanecen dos fechas: 2012 y 2022. No dibujan por sí solas una historia de daños o de cambios visibles; fijan dos movimientos con magnitud y profundidad conocidas. Entre las familias de roca y esas dos señales, Vilajuïga ofrece un retrato sobrio del subsuelo: variedad bajo el término municipal y dos sacudidas registradas, sin confundir una categoría con una causa.
¿Necesitas un estudio geotécnico en Vilajuïga?
Solicita un presupuesto sin compromiso. Te asesoramos sobre el tipo de estudio que necesitas.
- Estudios firmados por geólogo acreditado
- Conformes con el CTE y Eurocódigo 7
- Cobertura en toda España
Más de 1000 estudios realizados
Pide presupuesto gratis
Contactamos por Whatsapp, teléfono o email, como prefieras.