Historia geológica Localidad Riotuerto

Riotuerto, el pulso entre caliza y pradería

En Riotuerto, las vegas verdes y las laderas de caliza desnuda forman paisajes vecinos, pero muy distintos. Entre ambos, la roca ha puesto condiciones y la gente ha encontrado maneras de aprovecharlas.

Vista de Riotuerto desde el alto de La Linde: en primer término aparece Moncobe y al fondo, Camposdelante.

Vista de Riotuerto desde el alto de La Linde: en primer término aparece Moncobe y al fondo, Camposdelante.

Foto: Jesús Gómez Fernández, CC BY-SA 3.0 — commons.wikimedia.org

El valle del Miera y los de sus afluentes, los arroyos Revilla —también llamado Covadal— y Canónigo, organizan el paisaje de Riotuerto. Desde sus fondos de valle, situados en torno a los 50 metros, el terreno gana altura hacia el sur y culmina en Garma Blanca, a 705 metros, al oeste del puerto de Alisas. Entre esos extremos se suceden vegas, laderas empinadas y collados. No es un decorado uniforme: cada forma del relieve ofrece posibilidades distintas y, a veces, impone límites.

La historia que une esas diferencias empieza mucho antes de los caminos, las cabañas y los prados. El sustrato del municipio se formó principalmente durante el Cretácico, tanto en su fase Inferior como en la Superior, con predominio de la primera. Está compuesto por materiales sedimentarios de origen marino: calizas, margas y areniscas. En las inmediaciones de Alisas afloran también calcarenitas y calizas arenosas. Ese conjunto de rocas ayuda a entender por qué unas zonas son abruptas y rocosas mientras otras admiten suelos más fértiles y usos agroganaderos.

La caliza marca el paso en Riotuerto

La caliza es el hilo más visible de esta historia. En las zonas donde aflora, aparece a menudo desnuda y erosionada: el lapiaz. La palabra nombra superficies de caliza modeladas por la erosión, irregulares y con poca o ninguna cobertura de suelo. La carstificación —el desgaste de las rocas carbonatadas que da lugar a formas kársticas— también se reconoce en dolinas, torcas y garmas. No son simples nombres para un relieve áspero: describen una transformación que hace que el suelo no cubra de manera continua las laderas.

El contraste aparece a escala municipal. Los relieves calizos, especialmente en las cotas elevadas, son abruptos y rocosos; los roquedos margosos se asocian a zonas más suaves y al desarrollo de suelos fértiles. Así, la composición del sustrato participa en la distribución de praderas, bosques y sectores escarpados. En las zonas de caliza desnuda, el lapiaz limita el uso agropecuario; en los terrenos más suaves, el suelo ofrece mejores condiciones para las actividades ganaderas. La roca no dicta por sí sola cómo se vive, pero sí cambia el esfuerzo necesario para aprovechar cada parcela.

Alisas, entre dos cuencas

Al sur, el puerto de Alisas hace visible otra pieza del relieve. Este amplio collado delimita el término municipal y actúa como divisoria natural entre las cuencas del Miera y del Asón. También separa perspectivas: desde sus alturas se observan los paisajes de La Marina y la Montaña Oriental, junto al karst cerrado de Matienzo. En las inmediaciones afloran las calcarenitas y calizas arenosas; algunas son susceptibles de carstificación. La roca carbonatada no solo forma una superficie: en este sector participa en un paisaje de relieves abruptos, formas kársticas y laderas fragmentadas.

La lluvia acompaña ese modelado. Riotuerto tiene un clima oceánico templado y húmedo, con precipitaciones anuales superiores a 1.600 milímetros, repartidas durante el año y más abundantes en otoño y primavera. La descripción del relieve atribuye a la intensa pluviosidad y al uso agroganadero parte del modelado de sus laderas. En el macizo calizo, los arroyos —entre ellos Bencano, La Ruela y Somofuente— han incidido el terreno y dividido el territorio en vertientes y pendientes acusadas. El agua y la roca construyen juntas un relieve quebrado; el resultado se percibe en la alternancia de valles encajados, laderas y collados.

Prados de siega en el monte, en el barrio de Idiopuerta. El paisaje pastoral acompaña el relato del mosaico de usos y relieves de Riotuerto.

Prados de siega en el monte, en el barrio de Idiopuerta. El paisaje pastoral acompaña el relato del mosaico de usos y relieves de Riotuerto.

Foto: soyignatius, CC BY 2.0 — commons.wikimedia.org

Prados y roquedos en el mismo mosaico

Ese relieve explica por qué el paisaje rural no es una alfombra continua de pastos. Las vegas del Miera y del arroyo Revilla han sido núcleos de la especialización ganadera; también hay prados y cabañas en las zonas bajas y en las vertientes montañosas. Pero la caliza desnuda resta superficie aprovechable en muchos sectores. En unos lugares el terreno ofrece pradera; en otros, el lapiaz y las pendientes dificultan el uso agropecuario. La diversidad del sustrato se convierte así en una diversidad de usos, no en una separación absoluta entre campo y roca.

Garma Blanca, el punto más alto del municipio, alcanza 705 metros y presenta un paisaje calizo agreste, resultado de una intensa incisión fluvial. En Cullarboso, Las Piqueras llega a 692 metros; allí, las garmas —relieves de caliza erosionada y sin cobertura vegetal— figuran entre las áreas más ásperas y de acceso difícil. En contraste, las zonas asociadas a roquedos margosos han favorecido suelos fértiles. La diferencia se repite a lo largo del municipio: superficies abiertas y suaves frente a roquedos, laderas y afloramientos desnudos. El mosaico no es una casualidad visual; expresa el encuentro entre materiales distintos y formas de relieve también distintas.

Canónigo, La Peña y La Tea: huellas en las cavidades

El modelado kárstico también ha creado cavidades, algunas aprovechadas históricamente. En Riotuerto, los restos hallados en la cueva del Canónigo, en Rucandio, y en las cavidades de La Peña y La Tea, en La Cavada, testimonian ocupación humana durante la Edad del Bronce. Las cavidades ofrecen una huella concreta de la relación entre el relieve y la historia local: en un municipio de calizas y formas kársticas, también hay espacios subterráneos vinculados a rastros humanos antiguos.

Esas evidencias no cuentan por sí solas cómo era la vida cotidiana de quienes dejaron los restos, pero sí sitúan una presencia humana en cavidades del municipio durante aquella época. La misma roca que se muestra en superficie como lapiaz, escarpe o ladera abrupta forma parte de un paisaje con simas y cuevas. No hace falta convertir cada cueva en una escena reconstruida para percibir el cambio de escala: desde el relieve abierto y difícil de cultivar hasta las cavidades donde han aparecido vestigios de la Edad del Bronce, el karst enlaza formas del terreno y huellas de ocupación.

De la herencia fabril al paisaje ganadero

Mucho después, Riotuerto consolidó una identidad ligada a las Reales Fábricas de Artillería y a la industria textil de La Cavada. En el siglo XX, el municipio transitó hacia una especialización ganadera extensiva y, más tarde, se integró en el sector servicios. El cambio de actividad no borró las condiciones del relieve: las vegas y praderas siguieron ofreciendo espacios para el ganado, mientras los afloramientos de caliza desnuda continuaron limitando el aprovechamiento de algunas superficies.

En tiempos más recientes, el declive de la ganadería tradicional ha ido acompañado por el abandono de pastizales y por la expansión de plantaciones forestales de crecimiento rápido, especialmente cerca del arroyo Ritoca y del Hoyo de la Encina. El resultado documentado no es la desaparición de un paisaje y la llegada de otro en bloque, sino una transformación desigual: praderas, bosques y áreas rocosas comparten el término. Las margas, las calizas y las areniscas siguen bajo esa variedad de usos, y el relieve continúa ofreciendo terrenos más suaves junto a laderas ásperas y afloramientos desnudos.

Así se resuelve el pulso que recorre Riotuerto. La caliza no venció a la pradería, ni la ganadería cubrió por completo el roquedo: el terreno quedó como un mosaico de vegas, pastos, bosque y roca expuesta, mientras cambiaban las actividades que lo aprovechaban. Desde el valle del Miera hasta las alturas de Alisas, el paisaje conserva esa convivencia. Lo que parecía solo una diferencia entre verde y piedra cuenta también la historia de un municipio que ha tenido que acomodar sus usos a un suelo desigual.

Tipos de terreno en Riotuerto

Suelos característicos de la zona, ordenados por relevancia.

  • Calizas, Dolomías y Mármoles
    Advertencia

    Calizas, Dolomías y Mármoles

    Rocas sedimentarias carbonatadas (y sus equivalentes metamórficos) de componente rígida. Típicas de los macizos montañosos de la Cordillera Cantábrica, Pirineos, Cordilleras Béticas y Baleares. Aunque

    Ver ficha
  • Areniscas, Conglomerados y Flysch
    Advertencia

    Areniscas, Conglomerados y Flysch

    Rocas sedimentarias formadas por la cementación de fragmentos de otras rocas preexistentes. Incluyen areniscas (arena cementada), conglomerados (gravas cementadas) y la alternancia rítmica de arenisca

    Ver ficha

Riesgo sísmico en Riotuerto

El riesgo sísmico se evalúa a nivel municipio. Estos son datos agregados de la zona.

Magnitud máxima registrada M 1.6 Escala de Richter
MáxM 1.6
MediaM 1.6
Máx Media
Eventos registrados
1
Entre 1996 y 2026
Un sismo de magnitud similar al máximo (M ≥ 1.1) ocurre aprox. cada 30 años.
Mayores registrados
  • 1 M 1.6 2022
Último sismo registrado
2022
M 1.6 · hace 4 años
Datos orientativos de sismicidad histórica. La magnitud mínima considerada es 1.5. Fuente: Seismic Portal (EMSC/IGN).
Estudio geotécnico

¿Necesitas un estudio geotécnico en Riotuerto?

Solicita un presupuesto sin compromiso. Te asesoramos sobre el tipo de estudio que necesitas.

  • Estudios firmados por geólogo acreditado
  • Conformes con el CTE y Eurocódigo 7
  • Cobertura en toda España
4,9 / 5

Más de 1000 estudios realizados

Pide presupuesto gratis

Sólo un pasito más...

Contactamos por Whatsapp, teléfono o email, como prefieras.