Historia geológica Localidad Benassal

Benassal, la caliza que deja pasar el agua

A dos kilómetros del casco de Benassal, Font d’En Segures convierte una salida de agua en un lugar con historia. El recorrido entre las calizas, la fuente y quienes la buscaron explica cómo un manantial llegó a transformar también el mapa habitado.

Una plaza del casco urbano de Benassal. Desde el pueblo, Font d’En Segures queda a unos dos kilómetros, en la ladera de Sant Cristòfol.

Una plaza del casco urbano de Benassal. Desde el pueblo, Font d’En Segures queda a unos dos kilómetros, en la ladera de Sant Cristòfol.

Foto: Coentor, CC BY-SA 3.0 — commons.wikimedia.org

En Font d’En Segures, el agua de Benassal brota a unos 940 metros de altitud, en la ladera del monte San Cristòfol. Está a unos dos kilómetros del casco urbano, pero desde hace siglos atrae hacia sí una parte de la vida local. La historia empieza en una fuente; para entender por qué ese brote se convirtió en referencia y en actividad económica, hay que seguir la roca que lo recibe, el relieve que la corta y las decisiones que hicieron circular el agua más allá del manantial.

La fuente es una salida visible en un paisaje de calizas, no un elemento separado del terreno. La geología municipal describe una amplia plataforma calcárea cretácica, suavemente plegada y cortada por ríos y barrancos. En torno a Benassal, el agua tiene dos papeles en esta historia: durante mucho tiempo ha excavado y remodelado el relieve; en Font d’En Segures, además, se convirtió en un recurso que la gente buscó, recogió y llevó consigo.

El brote al pie de Sant Cristòfol

Para situar la fuente hay que levantar la vista hacia el Moncatil. La ermita de San Cristòfol corona la montaña, y en su falda se encuentra el balneario de Font d’En Segures. Los estudios geológicos realizados en el Bobalar y en el ascenso al Moncatil identifican allí calizas de la Formación Mosqueruela. Esta unidad representa, en general, el nivel más moderno del Mesozoico presente en la zona y suele coronar los relieves más destacados.

Las calizas son rocas formadas a partir de depósitos ricos en carbonato que, con el tiempo, se consolidan. El dosier no reconstruye cada etapa de su formación local, pero sí permite reconocer su lugar en el paisaje: forman parte de la extensa plataforma calcárea del término y aparecen en relieves como el Moncatil. Allí, la roca no es un telón de fondo para la fuente. Es el medio por el que el agua puede infiltrarse y circular antes de volver a salir a la superficie.

Una plataforma que los barrancos han cortado

La plataforma no es lisa ni uniforme. Sus pliegues suaves levantan y bajan las capas, mientras ríos y barrancos han incidido en ellas y han abierto cortes en el relieve. Esa combinación —estratos calcáreos plegados y cursos de agua que los tajan— explica por qué el paisaje de Benassal se describe como complicado, aunque la base sea una plataforma amplia. No hace falta imaginar una montaña aislada: el resultado es un conjunto de superficies altas, laderas y hendiduras.

En el término municipal, la clasificación geotécnica sitúa las formaciones de calizas, dolomías y mármoles entre los materiales principales. También registra formaciones carbonatadas medianamente karstificadas, con posibles karsts importantes dispersos. La karstificación es el cambio que ocurre cuando el agua, al circular por las discontinuidades de una roca carbonatada, la disuelve lentamente y ensancha algunos pasos. Así se forman redes irregulares de huecos y conductos; no son canales dibujados de antemano, sino caminos que el agua va ampliando durante periodos largos.

La caliza abre caminos

El estudio geotécnico describe acuíferos muy permeables, generalmente extensos y productivos. Dicho de manera sencilla, el agua puede atravesar con facilidad ciertos materiales del subsuelo, en vez de quedar retenida únicamente en la superficie. En las calizas karstificadas, las fracturas y los huecos que se ensanchan ofrecen vías de circulación. Ese marco ayuda a entender la relación entre la roca de Benassal y la fuente: el manantial aparece en un territorio donde las formaciones carbonatadas y la permeabilidad son rasgos relevantes.

El camino concreto de cada gota bajo el Moncatil no se dibuja en la información disponible, y no es necesario inventarlo para comprender la escena. A escala del paisaje, la secuencia resulta clara: una plataforma de calizas plegadas recibe agua; la roca permite su paso por discontinuidades y zonas karstificadas; los ríos y barrancos, por su parte, cortan la superficie y expresan el trabajo del agua en el relieve. Font d’En Segures es el punto donde esa historia geológica se vuelve accesible para las personas.

Una calle del casco urbano de Benassal. El desarrollo ligado al manantial añadió, en sus inmediaciones, un espacio urbano diferenciado.

Una calle del casco urbano de Benassal. El desarrollo ligado al manantial añadió, en sus inmediaciones, un espacio urbano diferenciado.

Foto: Coentor, CC BY-SA 3.0 — commons.wikimedia.org

Del agüista a las botellas

La relación humana con la fuente tiene una cronología larga. A su agua se le atribuía valor terapéutico desde el siglo XVI, mientras que la primera documentación de un “agüista” corresponde al siglo XVIII. La distinción importa: la fama local precede a esa primera referencia escrita. A partir de ahí, el manantial dejó de ser solo una salida de agua en la montaña y pasó a atraer a quienes buscaban beberla allí.

En el siglo XIX el agua empezó a comercializarse como bebida. En 1915 comenzó a envasarse para su venta en farmacias y establecimientos autorizados, y en 1928 fue declarada minero-medicinal y de utilidad pública por Real Orden. Su composición se describe como bicarbonatada mixta cálcico-magnésica y oligometálica. La fuente conserva también una escala cotidiana: allí pueden llenarse como máximo dos garrafas de dos litros. El manantial atraía a visitantes y, a la vez, el agua que podía llevarse desde sus chorros tenía un límite concreto.

La fuente levanta otro núcleo

El prestigio del agua, junto con las condiciones climáticas y el paisaje estival del término, favoreció hoteles, apartamentos y casas de alquiler alrededor de Font d’En Segures. El resultado fue un espacio urbano diferenciado del núcleo de Benassal. No fue simplemente una fuente que la gente visitaba y luego dejaba atrás: la actividad que generó permaneció en edificios y alojamientos, y dio forma a un segundo foco construido junto al manantial.

Ese crecimiento tiene una huella distinta de la del casco antiguo. En Benassal, La Mola conserva parte de la muralla y el núcleo primitivo, con calles estrechas e irregulares; en las inmediaciones de Font d’En Segures, hoteles y apartamentos testimonian el desarrollo ligado al agua. A comienzos del siglo XX, la arquitectura modernista de hoteles y alojamientos añadió otra capa a esa transformación. La fuente no desplazó al pueblo: amplió el mapa de lugares donde se organizaba la vida y los servicios.

La montaña, entretanto, sigue ofreciendo la escala mayor de la historia. Las calizas de la plataforma, los pliegues suaves, los barrancos y las zonas karstificadas describen un territorio modelado por el agua durante mucho más tiempo que el de cualquier uso humano de la fuente. En ese paisaje, la circulación subterránea no se ve como se ve un barranco; se reconoce en la permeabilidad de las rocas y en manantiales como Font d’En Segures.

El agua de Benassal recorrió así dos caminos: uno entre la roca y la superficie, y otro entre la fuente, los visitantes, los envases y los alojamientos que crecieron a su alrededor. Su historia pública quedó marcada por la declaración de 1928 y por el envasado iniciado en 1915; su huella local, por la fuente y el espacio urbano que ayudó a formar. Al pie de Sant Cristòfol, el brote sigue reuniendo esas dos escalas: la caliza que deja pasar el agua y el pueblo que aprendió a vivir con ella.

Tipos de terreno en Benassal

Suelos característicos de la zona, ordenados por relevancia.

  • Calizas, Dolomías y Mármoles
    Advertencia

    Calizas, Dolomías y Mármoles

    Rocas sedimentarias carbonatadas (y sus equivalentes metamórficos) de componente rígida. Típicas de los macizos montañosos de la Cordillera Cantábrica, Pirineos, Cordilleras Béticas y Baleares. Aunque

    Ver ficha
  • Areniscas, Conglomerados y Flysch
    Advertencia

    Areniscas, Conglomerados y Flysch

    Rocas sedimentarias formadas por la cementación de fragmentos de otras rocas preexistentes. Incluyen areniscas (arena cementada), conglomerados (gravas cementadas) y la alternancia rítmica de arenisca

    Ver ficha

Perfil estratigráfico típico

Corte orientativo del subsuelo en Benassal

Areniscas, Conglomerados y Flysch 0–15 m
Calizas, Dolomías y Mármoles 15–35 m+

Perfil orientativo basado en tipos de suelo GEODE y espesores típicos CTE

Riesgo sísmico en Benassal

Bajo
Magnitud máxima registrada M 2.9 Escala de Richter
MáxM 2.9
MediaM 1.96
Máx Media
Eventos registrados
5
Entre 1996 y 2026
Un sismo de magnitud similar al máximo (M ≥ 2.4) ocurre aprox. cada 30 años.
Mayores registrados
  • 1 M 2.9 2026
  • 2 M 1.9 2026
  • 3 M 1.8 2024
Último sismo registrado
2026
M 1.9 · este año
Datos orientativos de sismicidad histórica. La magnitud mínima considerada es 1.5. Fuente: Seismic Portal (EMSC/IGN).
Estudio geotécnico

¿Necesitas un estudio geotécnico en Benassal?

Solicita un presupuesto sin compromiso. Te asesoramos sobre el tipo de estudio que necesitas.

  • Estudios firmados por geólogo acreditado
  • Conformes con el CTE y Eurocódigo 7
  • Cobertura en toda España
4,9 / 5

Más de 1000 estudios realizados

Pide presupuesto gratis

Sólo un pasito más...

Contactamos por Whatsapp, teléfono o email, como prefieras.