Historia geológica Localidad Benamaurel

Benamaurel, el pueblo excavado en la loma

El Guardal enlaza los núcleos de Benamaurel entre vegas, lomas y barrancos. En sus laderas, las casas-cueva convierten la forma del terreno en una manera de vivir: una historia compartida por el río y quienes abrieron allí sus hogares.

Benamaurel y el cerro Jabalcón al fondo: la localidad se extiende entre las lomas y los valles de la hoya de Baza.

Benamaurel y el cerro Jabalcón al fondo: la localidad se extiende entre las lomas y los valles de la hoya de Baza.

Foto: agracier - NO VIEWS, CC BY-SA 3.0 — commons.wikimedia.org

En Benamaurel, el paisaje no separa con nitidez el pueblo del terreno: muchas viviendas forman parte de él. Las casas-cueva se excavan en las lomas y los barrancos próximos al río Guardal, y la forma de habitar aparece ligada a un relieve de valles y desniveles. No es una solución aislada: el municipio comprende varios núcleos donde la vivienda troglodita tiene una presencia destacada. Seguir esa huella permite recorrer la historia local desde una posición elevada, junto al río, hasta las casas abiertas en la tierra.

El Guardal reúne los núcleos

El Guardal atraviesa los núcleos de población de Benamaurel y articula un territorio que también incluye San Marcos, Puente Arriba, Huerta Real, Cuevas de la Blanca, Cuevas de Luna y Cuevas del Negro. Los asentamientos y sus viviendas aprovechan el desnivel del terreno en las inmediaciones del río, en lomas o barrancos. Así, el cauce y las formas que lo acompañan no son un fondo lejano: son el eje que conecta lugares habitados y hace legible la geografía del municipio.

El término se extiende por una llanura de secano recorrida por valles. El Guardal es el principal; los ríos Castril, Cúllar y Baza completan esa red y delimitan parte del municipio. Esa combinación de espacios abiertos y valles ofrece dos referencias distintas para entender Benamaurel: la amplitud de la hoya de Baza y los desniveles donde se asientan los núcleos. La historia del poblamiento, según la descripción local, se remonta a la prehistoria: la cercanía del río y un emplazamiento elevado, fácil de defender, hicieron estratégica esa posición.

Un sustrato de materiales distintos

Bajo ese paisaje no hay un único material. La síntesis geotécnica municipal agrupa los terrenos en categorías diversas: yesos, anhidrita y sales representan el 36,85 %; calizas, dolomías y mármoles, el 22,67 %; areniscas, conglomerados y flysch, el 11,70 %; gravas y arenas compactas, el 10,28 %; y arenas finas y limos, el 8,20 %. La variedad ayuda a comprender que las formas del término no pueden resumirse en una sola clase de roca. Es una descripción a escala municipal, no una identificación del material de cada casa-cueva.

Hay, además, una relación local directa entre la geología y la vivienda. La información municipal señala que las características geológicas hacen relativamente fácil construir viviendas trogloditas y que estas presentan una estabilidad excepcional. Esa observación explica por qué excavar una casa pudo convertirse en una forma habitual de habitar, sin necesidad de atribuir cada vivienda a una roca concreta. El terreno no es simplemente el lugar donde se construye: en estos núcleos, parte de la casa queda dentro de la loma que la sostiene.

La geología también se reconoce en los relieves de badlands de la cola del embalse del Negratín, formados sobre arcillas y margas características de la hoya de Baza. El término designa aquí un paisaje de lomas y barrancos modelado sobre esos materiales. No es el mismo escenario inmediato que el de cada vivienda, pero sí otra expresión del terreno de la comarca: arcillas y margas afloran en un relieve recortado, mientras el Guardal y sus valles organizan el espacio habitado.

La loma se convierte en vivienda

En las casas-cueva, la pendiente ofrece un lugar donde abrir habitaciones en el terreno. La población habita viviendas excavadas aprovechando los desniveles de las lomas y los barrancos cercanos al Guardal. La relación entre construcción y sustrato es singular: en vez de levantar toda la vivienda sobre el terreno, se excava en él. La descripción local destaca que esta tipología resulta relativamente fácil de construir en Benamaurel y que su estabilidad es excepcional. Esa combinación explica la permanencia de una arquitectura que hace visible el vínculo entre geología y vida cotidiana.

La elección del lugar tenía también un valor estratégico. El asentamiento antiguo se situó cerca del río, pero en un punto elevado y fácil de defender. En esa posición se encuentran dos condiciones concretas, no una causa única: el acceso a un valle fluvial y la ventaja del relieve alto. Con el tiempo, la ocupación de las laderas y los barrancos incorporó otra respuesta al terreno, la vivienda excavada. El pueblo no abandonó la altura para acercarse al río; los núcleos quedaron enlazados por el valle y las casas encontraron sitio en sus desniveles.

Benamaurel visto desde Huerta Real, con la vega del río Guardal entre los núcleos y las lomas.

Benamaurel visto desde Huerta Real, con la vega del río Guardal entre los núcleos y las lomas.

Foto: Dphuerta, CC BY-SA 4.0 — commons.wikimedia.org

La presencia de esta arquitectura quedó recogida en el inventario de viviendas-cueva realizado por la Diputación de Granada en 1993. Ese año, Benamaurel figuraba como el municipio español de menos de 15.000 habitantes con más viviendas-cueva. La cifra no fija el origen de cada hogar, pero sí deja constancia de la importancia que había alcanzado esta forma de vivir. La casa excavada no es una rareza escondida en una sola ladera: forma parte del carácter reconocible de varios núcleos del municipio.

De las laderas a las tierras de regadío

El relieve no solo condiciona dónde se asientan las viviendas. En Benamaurel, la agricultura se ha apoyado en el secano y en los cultivos de regadío, además de olivar y cereales. En el siglo XVIII, la mitad de las tierras de regadío pertenecía al Monasterio de San Jerónimo de Baza. La propiedad de esas tierras muestra que el paisaje también era un recurso disputado y organizado: junto a la casa excavada, el agua y el suelo cultivable formaban otra parte de la vida local.

La relación entre terreno y trabajo agrícola ha seguido cambiando. La información municipal señala que los nuevos riegos del canal del Jabalcón están impulsando cultivos intensivos de alta productividad. Es una transformación distinta de abrir una vivienda en la loma, pero vuelve a situar a los habitantes ante las condiciones de su territorio: los valles, las tierras de cultivo y las formas de aprovechar el agua. El paisaje de Benamaurel no es solo una herencia geológica inmóvil; es también el espacio donde se han adaptado distintas maneras de habitar y trabajar.

Una estabilidad que convive con laderas cambiantes

La estabilidad excepcional que se atribuye a las casas-cueva describe esa tipología de vivienda; no significa que todo terreno del municipio se comporte igual. El estudio geotécnico identifica zonas con arcillas expansivas, con peligrosidad moderada a alta, y áreas donde pueden producirse movimientos, principalmente deslizamientos en formaciones blandas. Son comportamientos posibles señalados para el terreno, no la descripción de un episodio concreto ocurrido en las viviendas. La diferencia importa: la geología permite comprender tanto la oportunidad de excavar ciertos hogares como la diversidad de condiciones que existen en el término.

En la cola del Negratín, las arcillas y margas se asocian a badlands; en los núcleos próximos al Guardal, los desniveles y las lomas forman parte de la disposición de las casas-cueva. Las categorías geotécnicas municipales, por su parte, registran materiales variados a escala del término. Cada dato ilumina una parte distinta del paisaje: el relieve, el sustrato o el modo de construir. Juntos muestran que Benamaurel no está hecho de una sola superficie uniforme, sino de terrenos y formas diversos que se encuentran en la vida diaria.

La historia que queda a la vista es la de una comunidad que encontró sitio junto al río, conservó la ventaja de las posiciones elevadas y abrió hogares en las laderas. El inventario de 1993 convirtió la abundancia de casas-cueva en un rasgo documentado del municipio; hoy, los núcleos siguen unidos por el Guardal y esa arquitectura permanece como una manera característica de habitar. Al mirar la loma, ya no se ve solo una pendiente: se reconoce el terreno convertido en casa.

Tipos de terreno en Benamaurel

Suelos característicos de la zona, ordenados por relevancia.

  • Yesos, Anhidrita y Sales
    Peligro

    Yesos, Anhidrita y Sales

    Rocas sedimentarias de origen químico formadas por la precipitación de minerales disueltos en cuencas cerradas. Predominan los yesos (sulfato cálcico) y en menor medida la anhidrita y las sales (halit

    Ver ficha
  • Calizas, Dolomías y Mármoles
    Advertencia

    Calizas, Dolomías y Mármoles

    Rocas sedimentarias carbonatadas (y sus equivalentes metamórficos) de componente rígida. Típicas de los macizos montañosos de la Cordillera Cantábrica, Pirineos, Cordilleras Béticas y Baleares. Aunque

    Ver ficha
  • Areniscas, Conglomerados y Flysch
    Advertencia

    Areniscas, Conglomerados y Flysch

    Rocas sedimentarias formadas por la cementación de fragmentos de otras rocas preexistentes. Incluyen areniscas (arena cementada), conglomerados (gravas cementadas) y la alternancia rítmica de arenisca

    Ver ficha
  • Gravas y Arenas compactas
    Neutro

    Gravas y Arenas compactas

    Depósitos granulares de alta compacidad, típicamente asociados a terrazas fluviales antiguas (ríos Ebro, Duero, Tajo, Guadalquivir) y glacis pleistocenos. No tienen cohesión (no son arcillas) pero su

    Ver ficha
  • Arenas finas y limos
    Peligro

    Arenas finas y limos

    Suelos granulares finos a muy finos de compacidad media a floja. Típicos en llanuras de inundación y litorales. Aunque soportan viviendas ligeras, son suelos traicioneros ligados a procesos de agua: p

    Ver ficha
  • Masa de agua
    Peligro

    Masa de agua

    Zona correspondiente a ríos, lagos, embalses, lagunas, marismas permanentes o franjas litorales sumergidas. El punto consultado se encuentra sobre una masa de agua identificada cartográficamente por e

    Ver ficha

Perfil estratigráfico típico

Corte orientativo del subsuelo en Benamaurel

Arenas finas y limos 0–5 m
Gravas y Arenas compactas 5–11 m
Yesos, Anhidrita y Sales 11–23 m
Areniscas, Conglomerados y Flysch 23–38 m
Calizas, Dolomías y Mármoles 38–58 m+

Perfil orientativo basado en tipos de suelo GEODE y espesores típicos CTE


Riesgo sísmico en Benamaurel

Moderado
Magnitud máxima registrada M 4.4 Escala de Richter
MáxM 4.4
MediaM 3.17
Máx Media
Eventos registrados
3
Entre 1996 y 2026
Un sismo de magnitud similar al máximo (M ≥ 3.9) ocurre aprox. cada 30 años.
Mayores registrados
  • 1 M 4.4 2003
  • 2 M 3.4 2001
  • 3 M 1.7 2020
Último sismo registrado
2020
M 1.7 · hace 6 años
Datos orientativos de sismicidad histórica. La magnitud mínima considerada es 1.5. Fuente: Seismic Portal (EMSC/IGN).
Estudio geotécnico

¿Necesitas un estudio geotécnico en Benamaurel?

Solicita un presupuesto sin compromiso. Te asesoramos sobre el tipo de estudio que necesitas.

  • Estudios firmados por geólogo acreditado
  • Conformes con el CTE y Eurocódigo 7
  • Cobertura en toda España
4,9 / 5

Más de 1000 estudios realizados

Pide presupuesto gratis

Sólo un pasito más...

Contactamos por Whatsapp, teléfono o email, como prefieras.