Historia geológica Localidad Bedmar y Garcíez

Bedmar, la fortaleza de la Serrezuela

En la Serrezuela de Bedmar, una fortaleza del siglo IX se acomodó a las irregularidades de la montaña. Castillos, río y poblaciones cuentan cómo el relieve acompañó la historia de este rincón de Sierra Mágina.

Bedmar al pie de la Serrezuela, el relieve que enmarca el pueblo y dio asiento al Castillo Viejo.

Bedmar al pie de la Serrezuela, el relieve que enmarca el pueblo y dio asiento al Castillo Viejo.

Foto: Ziegler175, CC BY-SA 3.0 — commons.wikimedia.org

El Castillo Viejo de Bedmar no se levantó sobre una llanura: ocupa la Serrezuela, donde la fortaleza de Al-Manzar —también llamada del Mirador— se adaptó a las irregularidades del terreno. A finales del siglo IX, Uabys Ben al-Saliya la construyó en esa posición. La montaña era parte del escenario y también imponía la forma del asentamiento. Desde entonces, las laderas y los pasos de la sierra acompañan una historia de defensas, cambios de poder y pueblos vinculados a un mismo valle.

La Serrezuela da asiento a Bedmar

Bedmar se encuentra en la Serrezuela, junto al pico Cueva del Aire, que alcanza los 1.309 metros. Más al sur, el término municipal entra en Sierra Mágina: allí destacan Carboneras, con 1.511 metros, y el Carluco, con 1.441. No es una sola montaña aislada, sino un relieve que alterna alturas y valles. En el paisaje de la Serrezuela y de la sierra de Cuadros se reconoce además un terreno kárstico, modelado en formaciones carbonatadas.

La historia de Bedmar se remonta a poblaciones de distintas épocas. El lugar fue un importante castro romano y después acogió asentamientos visigodos y musulmanes. La ocupación árabe dio entidad al núcleo junto a la Serrezuela y allí se construyó la Villa Vieja. La posición en el relieve no explica por sí sola todos esos cambios, pero sí permite entender la presencia de una fortaleza que se ajustaba a las irregularidades del terreno, en vez de borrar su forma.

Calizas y areniscas bajo el término

El terreno municipal no es uniforme. La clasificación geotécnica asigna un 38 % a areniscas, conglomerados y flysch, y un 28,10 % a calizas, dolomías y mármoles. También registra arcillas y margas sobreconsolidadas, arenas finas y limos, y gravas y arenas compactas. Son materiales distintos dentro del término; las categorías municipales no identifican automáticamente la roca que hay bajo un edificio o una fortaleza concreta.

Las calizas, dolomías y mármoles son rocas carbonatadas. En un paisaje kárstico, el agua puede disolver lentamente parte de esos materiales, ensanchar fisuras y contribuir a formar huecos. Así se entiende, en términos generales, que el estudio geotécnico distinga formaciones carbonatadas con distintos grados de karstificación y señale la posibilidad de hundimientos kársticos. El proceso actúa en la roca a lo largo del tiempo; no hace falta imaginar una cavidad concreta bajo el castillo para reconocer su efecto en el modelado del paisaje.

Nueve sondeos del término, recogidos en la información de IGME SondeosIRYDA, alcanzan una profundidad media de 172 metros; el más profundo llega a 261,3. La profundidad media registrada para el agua es de 37,7 metros. Son una ventana limitada al subsuelo municipal, pero ayudan a recordar que el paisaje visible descansa sobre una sucesión de materiales y que el agua también aparece bajo tierra. La Serrezuela, la sierra de Cuadros y el valle no son una misma pieza geológica.

Cuadros conduce el agua hacia el valle

A cuatro kilómetros de Bedmar, el paraje de Cuadros reúne el río Cuadros o Bedmar, el torreón, el santuario, cuevas y el nacimiento del Sistillo. El río es descrito como un curso de montaña. A partir del torreón, el valle se abre hacia el norte y sus aguas riegan huertas en las orillas; después llega a Garcíez y Jimena antes de desembocar en el Guadalquivir. El recorrido enlaza la sierra con la campiña del Alto Guadalquivir.

El santuario de Cuadros ocupa una ladera rocosa entre vegetación; el paraje reúne también el torreón y el nacimiento del Sistillo.

El santuario de Cuadros ocupa una ladera rocosa entre vegetación; el paraje reúne también el torreón y el nacimiento del Sistillo.

Foto: Fom45, CC BY-SA 3.0 es — commons.wikimedia.org

El torreón árabe de Cuadros, de planta cilíndrica y mampostería regular, es presentado como una construcción defensiva del valle y la sierra. En torno al curso de agua, las funciones del lugar no fueron solo defensivas: el valle también ofrecía orillas donde regar huertas. El río y el relieve no cuentan una historia separada de sus habitantes; trazan, juntos, un corredor entre el paraje serrano y los campos más bajos. El santuario de Cuadros, construido en 1615, permanece también en ese paisaje.

En el entorno del río crece un bosque de galería de adelfas, descrito como uno de los mayores adelfales de Europa. La vegetación acompaña el curso del agua en el paraje, mientras el valle se ensancha hacia el norte. Es un cambio de escala visible en el término: desde las alturas de Sierra Mágina, el recorrido desciende hasta los terrenos de Garcíez y continúa hacia el Guadalquivir. El agua conecta esos lugares, aunque cada uno conserve su propio relieve.

Garcíez cambia de emplazamiento

Garcíez aparece en la historia vinculada a la defensa del río Bedmar. En 1224 fue cedida a Fernando III durante la rendición de Baeza, debido a su posición defendiendo el río. Más tarde, al final del siglo XVI, los problemas de insalubridad llevaron a trasladar la villa a las inmediaciones del castillo, su emplazamiento actual. El cambio tuvo un resultado concreto: Garcíez dejó atrás su localización anterior y se asentó junto al castillo. El relato histórico no atribuye esa mudanza a una causa geológica.

La vida de las dos villas también estuvo ligada al trabajo de la tierra. En el siglo XIX, la mayoría de la población de Bedmar y Garcíez era jornalera, y crecieron el sindicalismo y la lucha de clases. En las primeras décadas del siglo XX, José de Saavedra y Salamanca invirtió en la finca de Garcíez. El marqués de Viana compró parcelas colindantes y adquirió una bomba fabricada en Inglaterra para las instalaciones hidráulicas de una propiedad que comprendía 1.639 hectáreas y más de 400 trabajadores.

Dos castillos y una frontera cambiante

Mientras Garcíez cambiaba de emplazamiento, Bedmar reforzaba su defensa. A comienzos del siglo XV, la Orden de Santiago levantó el Castillo Nuevo, adaptado a nuevas técnicas defensivas. En 1411 se construyó siguiendo esas técnicas, que, según la historia local, impedirían que lo tomaran las tropas nazaríes. El Castillo Viejo seguía contando otra etapa: la fortaleza musulmana, construida siglos antes sobre la Serrezuela, ajustada a las formas irregulares de la montaña.

La posición fronteriza hizo que Bedmar cambiara de manos con frecuencia. La conquista castellana definitiva llegó en 1431. El nuevo castillo no borró la fortaleza anterior: ambos señalan momentos distintos de una historia en la que controlar el lugar era importante. En 1494 los Reyes Católicos concedieron a Bedmar el título de villa. El castillo, declarado Bien de Interés Cultural, conserva el vínculo visible entre el núcleo y el relieve que le dio asiento.

Mucho después, el paisaje siguió siendo trabajado. En 1926 Alfonso XIII visitó Garcíez junto al marqués de Viana, se interesó por los olivares y las infraestructuras de producción de aceite, e inauguró el molino de la hacienda La Laguna. La agricultura es hoy la principal fuente de riqueza y empleo del municipio, con 13.000 hectáreas de olivar señaladas en la información local. El valle, las laderas y las tierras cultivadas forman parte de una misma geografía habitada.

Bedmar y Garcíez fueron municipios independientes hasta 1975, cuando se fusionaron a petición de Bedmar. La antigua frontera de castillos quedó atrás; la Serrezuela, el río y el valle siguieron enlazando el territorio. Al mirar hacia Bedmar, la fortaleza ya no habla solo de una defensa: muestra cómo sus constructores encontraron sitio en una montaña cuya forma todavía define el paisaje.

Tipos de terreno en Bedmar y Garcíez

Suelos característicos de la zona, ordenados por relevancia.

  • Areniscas, Conglomerados y Flysch
    Advertencia

    Areniscas, Conglomerados y Flysch

    Rocas sedimentarias formadas por la cementación de fragmentos de otras rocas preexistentes. Incluyen areniscas (arena cementada), conglomerados (gravas cementadas) y la alternancia rítmica de arenisca

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  • Calizas, Dolomías y Mármoles
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    Calizas, Dolomías y Mármoles

    Rocas sedimentarias carbonatadas (y sus equivalentes metamórficos) de componente rígida. Típicas de los macizos montañosos de la Cordillera Cantábrica, Pirineos, Cordilleras Béticas y Baleares. Aunque

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  • Arcillas y Margas sobreconsolidadas (Duras)
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    Arcillas y Margas sobreconsolidadas (Duras)

    Suelos cohesivos de tacto duro, a veces con apariencia de roca al estar secos (margas grises, facies pre-pirenaicas, cuenca guadalquivir profunda). Tienen un largo historial de compresión geológica en

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  • Arenas finas y limos
    Peligro

    Arenas finas y limos

    Suelos granulares finos a muy finos de compacidad media a floja. Típicos en llanuras de inundación y litorales. Aunque soportan viviendas ligeras, son suelos traicioneros ligados a procesos de agua: p

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  • Gravas y Arenas compactas
    Neutro

    Gravas y Arenas compactas

    Depósitos granulares de alta compacidad, típicamente asociados a terrazas fluviales antiguas (ríos Ebro, Duero, Tajo, Guadalquivir) y glacis pleistocenos. No tienen cohesión (no son arcillas) pero su

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Perfil estratigráfico típico

Corte orientativo del subsuelo en Bedmar y Garcíez

Arenas finas y limos 0–5 m
Gravas y Arenas compactas 5–11 m
Arcillas y Margas sobreconsolidadas (Duras) 11–21 m
Areniscas, Conglomerados y Flysch 21–36 m
Calizas, Dolomías y Mármoles 36–56 m+

Perfil orientativo basado en tipos de suelo GEODE y espesores típicos CTE


Riesgo sísmico en Bedmar y Garcíez

Bajo
Magnitud máxima registrada M 2.6 Escala de Richter
MáxM 2.6
MediaM 1.93
Máx Media
Eventos registrados
36
Entre 1996 y 2026
Un sismo de magnitud similar al máximo (M ≥ 2.1) ocurre aprox. cada 2 años.
Mayores registrados
  • 1 M 2.6 1999
  • 2 M 2.6 2008
  • 3 M 2.5 2009
Último sismo registrado
2026
M 1.7 · este año
Datos orientativos de sismicidad histórica. La magnitud mínima considerada es 1.5. Fuente: Seismic Portal (EMSC/IGN).
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