Descripción geológica
Suelos del periodo holoceno, subconsolidados, lodos fluyentes color negro con fortísimo componente orgánico, a veces en formato vegetal puro putrefacto (turbas). El fango se comprime un 50% de volumen bajo una pisada. Zonas litorales extremas (Delta del Ebro, Albufera valenciana, marismas del Odiel, rías de Huelva/Cádiz).
Cimentación ?
Inviable cualquier medio natural. Pilotajes de enorme longitud (> 25-40 m a fricción) o mejora del bloque de tierra a través de inclusiones rígidas, mechas drenantes, precargas por años, o columnas de grava compactada.
Excavabilidad ?
Las máquinas se tragan. Requiere plataformas de trabajo (mantas de geotextil y un metro de zahorra) solo para que las máquinas no se hundan físicamente en el barro al operar.
Asientos ?
Excepcionales (Métrico). Un metro de zahorra en superficie puede hundirse medio metro arrastrando el subsuelo al fondo en la primera semana (fluencia lateral y creep primario altísimo).
Nivel freático ?
Nivel freático habitualmente en cota +0.0 m o al nivel del mar, con salinidad corrosiva que destroza metales.
Riesgo sísmico ?
Los suelos orgánicos y fangos amplifican enormemente las ondas sísmicas por su extrema blandura. Son los suelos más desfavorables ante terremotos: alta amplificación, larga duración de la sacudida y riesgo de licuefacción en capas arenosas intercaladas. La cimentación debe apoyar obligatoriamente en estratos firmes subyacentes mediante pilotaje.
Ventajas constructivas
- Parcelas habitualmente situadas en zonas litorales muy atractivas (deltas, playas).
Limitaciones en obra
- Peor escenario posible: el suelo tiene la consistencia de la miel.
- Asientos catastróficos. Una pequeña capa de hormigón puede hundirse medio metro.
- Implica pilotajes de rozamiento de más de 20 metros de profundidad o mejora del suelo gravosa.
- Alta agresividad química contra el hormigón y el acero por la materia orgánica y sales en descomposición.
Dónde se encuentra este suelo
Alertas
- ROZAMIENTO NEGATIVO: Los pilotes sufrirán rozamiento negativo extremo: el fango baja y tracciona al pilote hacia el fondo; hay que sobreesforzar la armadura o encamisar con bituminosos el fuste de hormigón.
- Atención a la corrosividad salina en zonas inundables litorales; los recubrimientos del hormigón deben exceder los 5-7 cm obligatoriamente.
- Olor nauseabundo en la perforación a H2S orgánico; monitorización obligatoria por riesgo a trabajadores en fosos de cimentación.